178. Las Chiruca
En estos días en que estoy muy en temática montaña, me ha venido a la mente algo que era un básico en los que nacimos antes del 80, quizá incluso algo más tarde, ya diréis….
Todavía existe esta marca de calzado, ya lo se, pero LAS CHIRUCA de entonces, las auténticas, la revolución, fueron esas botas que tantísimos calzamos porque eran casi «las únicas» que había para ir al monte.
Entonces, que no había la variedad que hay ahora en todo, resultó una genialidad, un calzado intermedio entre las zapatillas normales y las botas «de montaña de verdad» que, como se dice ahora «lo petó»
Eran feas como demonios, no digáis que no, -o a mi me lo parecen-, pero yo las adoraba. Aunque no era tan consciente como ahora, gracias a ellas mi familia vivíamos lo bien que lo hacíamos, pero sobre todo ponérmelas era la mayor alegría y alborozo del mundo porque suponía ir a la Sierra o de Marcha con el cole,
¡¡Y eso era lo mejor del mundo!!!
Hace años apareció una foto de ellas en una de esas páginas de Fb que sacan recuerdos de cualquier tipo, «Acuérdate», se llama el grupo… Y de ahí escribí un post homenaje a las botas de mi infancia, porque eran más que «unas botas» para mi… porque no sólo era llevarlas puestas, no… había mucho más en ellas.
¡No me digáis que esta imagen no os da un vuelco al pasado!

Como digo, no era solo correterar con ellas… es que en la historia familiar de los Faus (y nuestros vecinos) las Chiruca tenían 3 vínculos muy importantes:
- Mi padre era el representante de las Chiruca, y el mayor vendedor de las mismas (mi padre era un vendedor innato… algo aprendí de él). Lo que ahora se llama «comercial», vamos.
Me encantaba ir con él a repartir a las tiendas de deporte de Madrid, me conocían y me las conocía todas, y ayudarle a descargar las cajas con las preciadas botas en su interior era todo un orgullo. - Los críos de la calle disfrutábamos como enanos cuando venía el camión con los pedidos de fábrica. Una vez vaciadas y colocadas, teníamos días y días para jugar con las enormes cajas, desplegando imaginación desmedida.
- Mi madre fue la modelo de pies en los anuncios de la época de estas botas, ¡Lo que daría por encontrar alguno de esos antiguos anuncios!
Rebuscando cosas de montaña y familia rescaté este post de hace años, y no podía dejar de hablar de ellas, de nuestras Chiruca tan queridas, con el deseo que también a vosotros os destapen recuerdos sepultados o bien presentes que seguro que tenéis con ellas puestas, o cualquier cosa que esto os puedea despertar
A ver si te acuerdas,
¿tenías las marrones, o las más «modernas» que sacaron azules?
Y por favor, si alguien conserváis alguna foto de o con ellas, compartid
¡¡¡me encantaría verlas de nuevo!!!