193. Un buen regalo
Por todas partes nos ofrecen cosas, nos aparecen historias que vemos muy atractivas y que también se nos ocurre que podemos regalarlo.
Piensa en algo especial, algo bonito, algo bueno, de eso que cualquiera puede agradecer y que podrías regalar:
No se, se me ocurre, algo tipo…
-Momento de calma
-Un viaje muy chulo
-Paz interior, de la de verdad
-Tiempo libre
-Un libro de esos ¡uau!
-Un fin de semana de naturaleza pura en un bonito hotel
-Un chequeo médico completo para confirmar lo bien que estás de salud
-Un día con la gente que más le apetece estar a uno
-Una comida en un restaurante muy chulo
-Una botella de vino buena
-Una salida en velero, en barco, en algo de mar
-Un curso o formación de esos bien interesantes
….
Lo que se te ocurra.
Algo especial, algo que si duda regalarías a alguien a quien aprecias, algo que sepas que le va a gustar, que va a ser de provecho, que lo va a agradecer, que le va a hacer mucho bien.
Piensa a quien le iría bien tal o cual cosa, y si está en tu mano, se lo regalarís.
¿Lo tienes?
¡¡Eso es!!
Pues ahora dime, -o no me digas, pero dítelo a tí-…
¿Has pensado en regalartelo tú, a tí mismo/a?
¿Se te ha ocurrido ser TÚ el beneficiario?
La respuesta general va a ser que no…
Pensamos en los demás antes que en nosotros mismos.
Grave error.
No es egoísmo.
Es autocuidado. Es querernos. Es valoración propia.
Es lo que queramos llamarle, pero ES.
Repasa la lista, busca otra, elige lo que quieras, necesites o más te guste y REGALÁTELO.
Nadie más que tu se lo merece.
De verdad, creételo.
PD. Un gran regalo es leer todo lo que escribo aquí. Que no tengo abuela, pero me quiero y me valoro mucho y sé que no está nada mal lo que regalo directo al buzón.
Si tú ya lo recibes regularmente, date por regalado/a, puedes también ser generoso/a y recomendarle a alguien que se apunte.
Y si no, pues sigue siendo egoísta, ya sabes.