146. Los amigos de mis ex son mis amigos
- 4 de abril de 2026
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La frase de los amigos de mis amigos son mis amigos, está un poco manida, y no estoy totalmente de acuerdo con ella. Puede que me equivoque, pero creo que la amistad, la de verdad, surge y crece en cuestión de feelings y conexiones, y estos no tienen por qué ser igual entre unas personas y otras.
Nos pueden caer genial algunos amigos de nuestros amigos, pero con otros, oye… ni fu ni fa, ni blanco ni negro o incluso todo lo contrario.
Ahora, cuando entramos en la categoría de «amigos de los ex» ya damos un salto cuantitativo. ¿Cuántos conflictos se generan aquí? ¿Cuántas situaciones comprometidas, o cuanto menos, complicaditas?
Desde mi experiencia personal y particular os puedo contar que este es «un temita» para mi. Primero porque por esta forma de ser mía, me resulta fácil crear buen ambiente, hacer nuevos amigos y tener buen rollo con la gente, y por lo que sea, profundizar un poquito más y crear nuevas relaciones.
Pero claro, cuando algo se rompe y los amigos de tu ex te reclaman para seguir en contacto, siempre me he sentido rara y con ciertas reticencias, porque bastante complicadas son en sí las rupturas como para añadir ingredientes picantes adicionales.
Y el caso es que salvando esas distancias iniciales donde hay que poner atención, y cuando el tiempo y el interés del otro lado te llega a demostrar que son ganas de ti y no de joder o ser correveydile, tengo que decir que muchas de mis grandes amistades, son, a lo largo de mi vida, personas que conocí a través de mis ex, por ser sus amigos directos o bien las parejas de sus amigos.
Y lo que me lleva a pensar, -eso sí, cuando el calendario marca años atrás, que en tiempos de revolución lo de pensar no se da muy bien-, es que, podría ser que una de las grandes misiones de nuestras relaciones pasadas fuera la de que conectáramos con estas otras que sí que iban a permanecer.
Si escribo esto ahora es porque precisamente estos días estoy felizmente rodeada de esos «amigos de mis ex» que desde hace el tiempo suficiente ya tengo claro que son ya mis amigos, grandes amigos, no simples amigos o conocidos, si no AMIGOS, de los que doy enormes gracias a la vida por haberlos puesto en mi camino.
Y una vez más me lleva a demostrar que todo lo que nos ocurre, por chungo y duro que pueda resultar en momentos, tiene un por qué, es un aprendizaje que supone un «gracias, gracias» y que nos lleva a avanzar, caminar y, al menos es mi objetivo, ser mejor persona y sentirme todo lo a gusto que podemos sentirnos en esta vida (por no usar lo manido de la felicidad y esas cosas que son más abstractas)
Asi que, tiempo de pensar cada cual a qué dais gracias por tener en vuestra vida fruto de situaciones jodidas y que dolieron en su momento.
