149. Falso éxito
Escuchaba un vídeo de alguien que hablaba del éxito y todas estas cosas que llenan tantos y tantos minutos de youtube, podcasts, tiktoks y demás parafernalia.
Recetas y recursos para alcanzar el éxito, hacerse rico, ganar mucho dinero, ser el más guay… Todas esas patochadas que se escuchan.
No, el video que veía no era de patochadas, generalmente ni me llegan, y si lo hacen, paso tan rápido que ni me entero de qué hablan. Pero si que es recurrente en cualquier discurso de lo que sea el hablar de tener éxito en la vida.
Y me pregunto ¿qué es el éxito?
Creo que es una pregunta complicada.
Casi, casi como la de la felicidad.
Al final, creo que el mayor éxito que podemos lograr es sentirnos bien.
En paz.
Con calma.
Estar donde estamos, aunque no sea donde querríamos estar, pero ahí, estar tranquilos.
Saber hasta donde podemos llegar.
-Ay amigos, esto es ¡¡¡tan, tan, TAN importante!!! –
Reconocer nuestros límites, entender cual es nuestro sitio, qué capacidades tenemos y cuales no es, para mi, la regla de oro.
Siempre se dice eso de «haz lo que te gusta y serás feliz»
MENTIRAAAA…
¡No te lo creas!
Por supuesto que hacer lo que nos gusta es agradable, pero pretender vivir de hacer lo que nos gusta, no siempre es factible.
Porque muchas veces, no somos buenos en lo que nos gusta.
¿¿Te vas a dedicar a algo que no se te da bien??
Fracaso seguro, frustación total e instatisfacción contínua.
Así, sin más, a pelo te lo digo.
Me encanta cantar. Lo juro, me priva, Y tocar la guitarra (aunque hace tiempo que no practico). Me sube al cielo, me pone a mil, me motiva.
Pero canto fatal; pero fatal, fatal, en serio. No tengo voz, desafino, berreo directamente. Cuando repartieron el don del oído yo debía estar buceando a 40 m bajo el mar, tan profundo que ni me enteré.
Es mi límite. Uno de ellos. No puedo pensar en dedicarme a cantar, a la música. ¡Y me encantaría, claro…! Pero jamás lo haría bien, nunca llegaría a nada… EXITO CERO.
Y FRUSTRACION MÁXIMA.
Ahí voy.
El éxito es mucho más sencillo de lograr, porque no tiene que venir de fuera, de lo que te digan o te impongan, si no de dentro. Ese será el éxito de otros, pero seguramente no el tuyo. Perseguir algo que no te corresponde, ¡qué estrés, por dios!
No tenemos que ser todos millonarios, ni guapos, ni atletas, ni eminencias, ni científicos, ni traders ni….
No.
Sé bueno en lo que lo seas, que todo lo somos en algo, y disfruta de ello cuando puedas hacerlo. Puede que tu trabajo no te guste, que no vivas de lo que se te da bien o de algo que te apasione. No pasa nada, que parece que se va a caer el mundo, QUE NO, que es imposible que a todos nos guste el trabajo que hacemos, somos demasiado humanos. Además, sabes que decía mi querida tía Niná, nada menos que esto:
«El trabajo no puede ser bueno si nos pagan por hacerlo»
Me parto, qué gran verdad.
Asi, que si tienes suerte de disfrutar de tu trabajo, chapeau. Aunque seguro que no siempre será así. Dicen que la prueba es «¿lo harías si no te pagaran/ganaras dinero por hacerlo?»
Y si no te gusta, tampoco pasa nada. Disfruta lo que te genera tu trabajo.
Deja que tu trabajo te permita disfrutar de lo que te gusta.
Y ya.
Eso es el éxito. Eso te hará sentirte bien.
Eso es al menos lo que yo creo, y si te sirve, pues me alegraré.
Creo que nos complicamos demasiado la vida. Menos es más.37