154. Poco duró el misterio de Maimón
Pues poco ha durado «el misterio» ![]()
Poco me gustan las redes, es cierto, pero al César lo que es del César, y sin Facebook hubiera tardado bastante más en enterarme de todo esto tan chulo.
Ya he descubierto quien era la mujer «misteriosa» a la que mi padre le dedicaba su libro, con tanto dibujo añadido, y me ha encantado «conocer» a Maimón, otra de esas MUJERES, -sí con mayúsculas-, que vivieron su pasión rompiendo moldes y esquemas.
Me he pasado una tarde preciosa escribiendo y leyendo cosas que me han aportado de ella, emocionándome con fotos que me han mandado de mi padre que era un chaval, súper joven, recordando y descubriendo tanto que no sabía y me está encantando conocer y aprender.
Todas esas cosas que de una forma u otra llevo en mis genes, forman parte de mi, de mi forma de ser y estar en el mundo.
Vuelvo a decir lo increíble que resultan las situaciones que aparentemente nos joden.
El haber perdido libros de mi padre, tener que rebuscarlos no se por dónde, que lo que me llegara tuviera algo especial, que este algo especial me llevara a investigar, que esta investigación me haya traido gente nueva que conocía bien a mi padre, a mi madre, a Maimón, que me van aportando más cosas de su historia, que es mi historia, de su vida, que es mi vida…
Ay, si he llorado esta tarde de domingo, gris, fresca, lluviosa, con el mar como el chocolate y el corazón blandito…
Os lo comparto, y espero que lo disfrutéis al menos tanto como yo.
De verdad, merece la pena saber la historia de la …simpática y entrometida «piernas cortas» de nuestra Sierra, tal como mi padre le escribió con indudable cariño y simpatía.
¡¡Muy, muy admirable!!
MAIMÓN, OTRA MONTAÑERA ADMIRABLE
PD. Gracias en especial a Isidro Cubillas, por todo lo que me ha enviado
¡Las fotos me han llegado directas al corazón!
