173. Primadas. Cosas curiosas que pasan viajando.
«Hola Hellen, ¡veo que estás en pleno Eje Cafetero!… Precisamente está ahora ahí mi hijo, ha ido a Colombia por trabajo pero ha aprovechado unos días antes de turismo y tiene previsto hoy visitar Salento. Si te parece le paso tu teléfono o a tí el suyo y os habláis, ¿que te parece?»
He recibido esta mañana este whatsapp y he flipado en colores, claro.
Es una de mis primas de Barcelona, a quien hace muchos años que no veo, pero algo de contacto si tenemos, y su hijo, el que casualmente está también en Colombia estos días, es un primo segundo mío… ¡¡¡Al que no conocía!!
Así que, mensajito al momento, por supuesto, y, aún más curiosidades de la vida, justo estábamos en el mismo sitio, a la misma hora del mismo día, con lo que ha ha sido bien fácil quedar en uno de los cafés más emblemáticos de Salento, saludarnos, presentarnos y conocernos a la vez que reírnos bastante de lo anecdótico de la situación, como no podía ser de otra manera.
Hemos compartido un café agradable, y en principio luego ya seguíamos cada equipo por nuestro camino…
Pero hete aquí que nos dicen que de ahí van a una visita a una Finca de Café de esta zona, y como llevábamos idea de ir mañana pero nos iba un poco justo… nos han pasado la información y poco nos ha costado cuadrarlo para apuntarnos y aprovechar la recomendación..
Así que ahí que nos hemos subido al Jeep Wrangler, alias Willy, color Mostaza que nos llevaba por caminejos bastante tortuosos hasta la Finca el Recuerdo, y casi al llegar nos los hemos encontrado (ellos iban andando, nosotros ya habíamos hecho buena caminata por la mañana),
¡¡¡Primoooo, hola otra vez, aquí estamos!!!!
continuando las risas y el buen rollo…
Y de nuevo nos hemos reunido alrededor del café, pero esta vez en formato frutos, semillas, granos, plantaciones, explicaciones y conocimiento.
Disfrutando juntos y solo nosotros de una inesperada «actividad familiar» compartiendo el Cofee tour.
He aprendido muchas cosas que desconocía de esta bebida que tomo casi a diario, pero sobre todo me reafirma el sentimiento de lo pequeño que es el mundo.
Da qué pensar lo que puede cambiar una situación por algo tan simple como publicar un estado de whatsapp, como llevarte a contactar con gente del otro lado del mundo… en este caso tan extremo, un familiar desconocido…
Ahora se que tengo un primo segundo en Barcelona que trabaja en Televisión, que le gusta viajar y a quien puede que hayamos metido el gusanillo del buceo, (tanto él como sus amigos parecían entusiasmados con el tema) y quién sabe si el próximo encuentro sea en un viaje bien pensado para ver pececitos y no por pura casualidad.
PD.
Ha sido un día muy completito, y la caminata por el Valle del Cocora me ha encantado, la verdad, pero estaba poco inspirada para relatarlo, lo de «la primada» me ha dejado con el toque guay. Pero algo tenéis por aquí, por que no se diga
El triángulo del Café
PD2.
¿Sabíais que el Café de Colombia no es originario de Colombia?
¿Que el verdadero origen del café es nada menos que Etiopía?
¿Que lo descubrió un pastor al notar que sus cabras se ponían un poco loquitas cuando comían unos frutos rojos determinados?
