183. Carne de gimnasio
Existe una raza humana que yo desconocía.
O, yo al menos, tenía poco vista.
La carne de gimnasio.
Bueno vale… músculo de gimnasio.
Venga, vale, acepto… envidia de cuerpos de gimnasio.
Ummmm…. No, no, tanto, tanto como envidia, no.
Admiración en algún caso, puede.
Pero sin pasarnos.
El caso es que en mi faceta de «primera vez que…» en la que ando metida (vaaaaale, siiiiii, en eso he estado toda mi vida, que soy de probar de todo con facilidad), eso del gimnasio, pues no lo había catado nunca.
En serio, lo juro.
Nunca había ido a un gimnasio.
Ya he dicho que soy un poco «rara avis»
Deporte? Si.
¿Máquinas y ejercicio? También, sobre todo cuando vivía en las Lomas, que teníamos una cinta de correr, una bici estática y otra máquina que hacía de todo y ni se como se llama.
En algún hotel y esporádicamente, también he usado alguna maquineja, por eso de probar sensaciones o pasar el rato.
Pero Gimnasio, lo que se dice gimnasio, pues nunca.
Y hete aquí que como la edad llega, los años desgastan, de repente abrir un bote de cristal empieza a ser misión imposible, y la piel de repente asoma con cosas colgando que no había visto en mi vida, me dije…
Oye Hellen, igual sí que toca hacer algo «cuerpo entero» en serio.
Y aquí que voy ![]()
Y mira, que al margen de las maquinas infernales que no sabes ni para qué son pero cuando te las explican hasta mola, de todas las pantallas que con números, progresiones y paisajes de todo tipo para entretenerse, con soporte para móvil y tus propio entretenimiento, conexiones a wifi, BT y si me apuras tu propia alma (sí, ya he dicho que no sabía de esto, parezco la paleta del pueblo, pero oye, para todo hay un desvirgue, no??)…
Además, de todo eso, digo, estoy descubriendo que
¡¡Eso es un puro espectáculo!!
Amén de la dopamina que indudablemente genera, con las ganas de repetir y seguir que da y que no se hace largo (todo lo contrario, algo que me flipa), eso de mirar la gente que desfila alrededor, he de confesar que
ME TIENE EMBAUCADA
¡¡Cuánta variedad!!
¡¡Cuantas subespecies humanas existen!!
¡¡Qué derroche de generosidad tiene el gen homo sapiens!!
Lo de los músculos que veo y ni sabía que existían, es otra cosa. Otro nivel. ¡Madre del amor hermoso, pero cómo hacen esas cosas? Una cosa es verlo en la tele, o en algún conocido, de refilón…
Pero así, tantos, a go-go… ay mi madre, qué sensación…
Aún no me atrevo a tocar a ver si son de verdad, que acabo de empezar y no quiero que me echen… pero dadme tiempo.
¿¿Y esa sala de espejos para que los musculitos pongan pose, se hagan las fotos y las suban a las redes??
Había escuchado que eso existía, pero sinceramente, pensaba que era leyenda urbana…
Pues no, no, ¡¡¡es totalmente cierto!!!!!
Encandilada me hayo
Vamos, que estoy encantada, oye.
¡Aprendo tanto del género humano!
Yo que soy de naturaleza curiosa con eso de los comportamientos y formas de ser y estar, esto es un máster a precio de cuota mensual de caña y pincho…
¡Menudo chollo, y lo que he tardado en descubrirlo!
En fin, os dejo que se me hace tarde para llegar al entreno, no sea que cuando llegue se han ido ya esos especímenes nuevos que me muero de interés por descubrir.
Fascinada con la naturaleza humana.
De verdad, de verdad de la buena.
¡¡Qué interesante es esto de hacer cosas nuevas!!
Si es que lo de la rutina está totalmente sobrevalorado, ya lo digo yo