188. El final del túnel
¿Os habéis dado cuenta que cuando vamos en coche -o bus, o tren- y pasamos un túnel, cuando termina, SIEMPRE, SIEMPRE, la otra parte ES MEJOR???
Realmente, si te pones a pensarlo, no tendría por qué ser mejor, o más bonito, porque si lo tomas a la inversa, -el mismo túnel, digo-, ocurre lo mismo, es la misma impresión… pero es el otro lado.
No es paradoja. Es el sentido del túnel. Atravesar de una forma incómoda una parte para llegar a otra.
Luz.
Túnel – oscuridad –
Sales del túnel, luz de nuevo… ¡mucho mejor!
Pues es que es así.
Por contraste.
O por lo que pasa dentro del túnel, donde, a nivel fisiológico los conos y bastones, esas células de nuestros ojos, tienen que regularse para resistir, aunque a menudo no les da tiempo. Vamos, que algo dentro de tí tiene que cambiar para adaptarse, sobrevivir y encontrar el camino de salida.
Hoy 3 personas me han escrito con mensajes «de túnel»
- Una, desde un hospital, jodida, desanimada, dolorida, con rabia, imposibilidad de moverse y todas esas cosas que te reconcomen por dentro (P, como se que me lees… ¡ánimo!)
- Otro, desde una depresión; fallecimiento del padre, falta de motivación, con necesidad de encontrar su energía, luz, vitalidad.
- Un tercer amigo, que está pasando una mala época por una ruptura complicada de una relación de esas imposibles de cielo/infierno que desgastan, consumen y desesperan, porque no es falta de amor, son temas aún más complicados, que yo conozco demasiado bien. (T, abrazote para ti)
Todos me han hecho pensar.
Me salen palabras de ánimo, de empuje. Pero sé que lo que cada uno vive, siente y padece, va por dentro, y por mucho que te digan por fuera, de poco sirve, consuela lo mínimo y casi casi que resbala y es inefectivo.
Lo se muy bien, porque aunque ahora estoy en un periodo dulce, de luz, de energía, de vitalidad, con el ánimo y la voluntad por las nubes, vengo de un ciclo casi bíblico de 7 años, (7 años, sí, que se dicen pronto), de mucho dolor, sufrimiento, destrucción y reconstrucción.
Y por eso, mi alma empática se retuerce al casi sentir en otros lo que he pasado hace no tanto.
Y por eso sé que las palabras sólo son palabras, que no curan.
Pero igualmente por eso, sé lo del túnel.
Lo sabía de antes, es algo que he comprobado siempre a lo largo de mi vida, pero en esta última etapa de bastantes pruebas y dificultades, me he reafirmado de nuevo y con más fuerza.
Cuando todo pasa, ves que el túnel era NECESARIO (oscuro y doloroso también) para encontrar la nueva luz.
Que antes de entrar al túnel ni lo imaginas.
Que durante no ves nada.
Pero cuando ya has salido y ha pasado un tiempo en el que tus ojos se han adaptado de nuevo a la luz, a lo bonito, a lo que está bien, te das cuenta que lo que había antes del túnel tenía que quedar atrás, y que sólo a través de ese periodo de oscuridad, frío y desazón, se puede llegar a algo nuevo, vivo, diferente.
Es un obligado.
O lo pasas, o no avanzas, o no cambias.
O nada cambia.
(Y eso es igual que estar muerto en vida)
Una putada el puto túnel. Sí, mientras estás dentro.
Pero los humanos somos así, no podemos pasar de un lado al otro sin atraversarlo, es parte de nuestro ser.
Lo bueno, es que encima llega un punto en que darás GRACIAS A TODO ESO… porque sin ello,
… no estarías donde estás,
… no valorarías lo que tienes,
… no habrías aprendido lo que sabes,
… ni te habrías conocido y descubierto como lo has hecho.
No puedo decir mucho que anime o aliente a quien está en un desapacible túnel.
Se puede acompañar en algún tramo, cubrirte con una manta cuando tiritas, ponerte la capucha cuando caes debajo de un chorro de agua helada, abanicarte al acercarte a los infiernos…
Pero al final, el camino es de cada cual.
Ayudar y animar si, vivirlo por tí, imposible.
Quizá aceptar esto sea una de las partes más importantes de terminar de atravesar el túnel, al menos creo que para mi lo ha sido. No me han faltado las ayudas, los apoyos, los amigos, los puntales, los libros, las palabras… pero al final, es uno mismo en su soledad, -aunque tomando fuerza de todo eso-, quien tiene que ir saliendo paso a paso,
Aun así, ojalá os empuje a moveros hacia delante el tener claro que en algún momento termina y que lo que llega será diferente.
Y mejor, siempre mejor.
Ánimo, de corazón. Luego todo se ve de otro color y es hasta bonito poder hablar del túnel.
Aunque haya durado 7 años. Lo que a cada uno le toque.
No lo pierdas de vista.
El otro lado del túnel SIEMPRE ES MÁS BONITO.
LLEGARÉIS, y lo veréis.
Por vosotros, y para cualquiera que esté ahora pasando un túnel.
💪😊🫶
PD. Sí, lo se, hay que pasar por muchos túneles en nuestra vida, algunos muy largos, otros breves, otros jodidos de verdad, otros pasables.. Pero, si no fuera por ellos, no estaríamos donde estamos.
