Archivo2 de junio de 2026

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204. Viaje Vida a Bordo

204. Viaje Vida a Bordo

Me doy cuenta que a veces utilizo expresiones que quien no esté en el mundillo donde pertenezca, posiblemente no sepa bien de qué va.

Pues ya que estoy en uno estos días, para quien no lo sepa, voy a contar lo que es un «vida a bordo» en el mundo de los viajes, no solo de buceo.

Como bien indica es vivir en un barco.

Así de fácil.

😉

Te has matado, eh Hellen? ;))

Nooooo, que sigo.

Lo difícil es entender y comprender bien qué es realmente «vivir en un barco» y las características especiales que supone. Algunas muy molonas, cierto, pero otras un tanto puñeteras, no vamos a idealizar las cosas.

Puede ser un velero, un catamarán, una goleta, un yate…

Algo que flota, es gobernable y habitable, básicamente.

Cada uno tiene sus características, pero en general la base es la misma.

Un viaje de este tipo comienza cuando pasas de pisar tierra firme a algo que se mueve.

Desde ese momento, todo va a ser diferente.

La vida en el mar, -o en el agua, que puede ser dulce (ríos, lagos… etc)- tiene su aquel.

Diría que hay algunos aspectos fundamentales a tener muy claros:

  • Los espacios son pequeños. Muy pequeños.
    Por muy grande que sea un barco, el espacio siempre es reducido. A ver, NO estoy hablando de los grandes cruceros, esos NO son un viaje «vida a bordo»… Técnicamente puede parecerlo, al final estás sobre agua, pero es que el tamaño y tipo de instalaciones lo separan totalmente del concepto y experiencia de navegar en sí.
  • El punto anterior te obliga a reducir la mente para que necesites menos cosas y optimices más.
    Y esto es estupendo, de verdad.
    Darse cuenta con tan poco podemos pasar es una sensación tan alucinante que sólo por eso merecería pagar para descubrirlo.
  • Se depende 100% de factores externos, como la metereología.
    Siempre hay planes, organización y planificaciones, sí, pero si no eres capaz de aceptar de buen grado que cambien y no se pueda hacer «lo previsto», mejor no embarques, vas a sufrir. Por el contrario, con una mínima capacidad de adaptación disfrutarás de lo lindo.
  • Son experiencias fundamentalmente de Naturaleza.
    Vivir en un entorno totalmente diferente al que estamos acostumbrados, descubrir lugares a los que no se pueden acceder de otro modo o una visión absolutamente diferente a cómo se ven y se sienten desde tierra. Estar abiertos a «lo que sea» que pueda sorprendernos:
    Paisajes, absolutamente diferentes a los que vemos habitualmente: colores de paletas imposibles, amaneceres y puestas de sol fascinantes, reflejos de la luna, el sol cambiantes con cada estado del agua, o cielos tan estrellados que parecen de cuento….
    Encuentros con cualquier tipo de fauna que aparece como de la nada, ya sea en el cielo, bajo el agua o en la superficie. Según sea la actividad del viaje, no dudes que vas a volver con unas cuantas «alucinaciones» en tu recuerdo.
    Conocí a alguien que decía «para mi lo que no está construido por manos humanas, no tiene estética ni interés, me aburre. Solo quiero ver arte humano, ciudades o restos». Si piensas así, no embarques jamás, es el mejor consejo que podría darte.
  • La seguridad. Es la clave. Y cubre todos los aspectos

    En lo general y como a nadie se le ocurre salir a navegar debajo de misiles, son propuestas de viaje muchísimo más seguras y confiables que cualquier otro lugar en tiempos «revueltos».
    Salir de puerto te da una distancia realmente increíble, y olvidarse del mundo y los problemas es tan fácil, que lo duro es el regreso.

    En lo personal. Hay que escuchar, atender y ser muy, muy aplicado con todo lo que se explica, porque de eso depende, no solo tu viaje, si no el de todo un grupo. Los briefings (explicaciones) de seguridad son muy estrictos e importantes. Y curiosos. Por ejemplo, algo tan diario como ir al baño. En los barcos los váteres son marinos, llevan unas bombas especiales y la norma es clara: nada que no salga de tu cuerpo tiene que ir por la taza. Nada. No, el papel tampoco, para eso hay unas papeleras enormes. Se atascan, es difícil de arreglar, el pollo que se monta es importante (imagínate un bloqueo general, el olor no lo aguanta nadie…) y puedes obligar volver a puerto a todos y terminar el viaje. Tan solo por tirar algo que no es orgánico.

    La del propio barco. hay muchas cosas que no ves y no te imaginas que están, pero a no ser que lleven un parche en el ojo, o que no hagas bien los deberes de contratar con empresas o agencias fiables, los sistemas de seguridad son de lo más completo. No te voy a aburrir con esos detalles, pero la cantidad de siglas que van a bordo en forma de aparatos dan para varios alfabetos. Y para sentirse muy tranquilo en el caso improbable, pero no imposible, de que ocurra algo. Y siempre tener en cuenta que «el Capitán es la ley», y lo que diga es lo que vale. (Y no, aunque yo sea capitana, no tengo el mando, es el capitán de cada barco, yo sólo mandaba en el mío)

  • La convivencia.
    Aquí está quizá la parte más complicada, por razones obvias.
    Una semana de vacaciones se suele llevar bien, pero aún así, gente tan dispar en un espacio tan reducido de donde no puedes «salir corriendo» puede provocar situaciones.
    Tener claro que no todo el mundo tiene que caernos bien, ni nosotros ser siempre los amos de la fiesta; aceptarnos y respetarnos es algo fundamental para no tener deseos de tirar a alguien por la borda (o que te tiren a ti 🤭)
    Y esto aplica también a las tripulaciones, que, o se convierten en «familia» y trabajan bien entre todos (tampoco tienen que ser los mejores amigos, simplemente aprender a hacer equipo), o puede ser un desastre.
  • Luego ya están las actividades o el sentido del viaje.
    Puede ser simplemente turístico, descubrir islas, costas, otros lugares o países.
    De buceo, de snorkel, de investigación, de navegación a vela, de surf, de convenciones, de trabajo, de organización de eventos, incentivos, cursos, formaciones, presentaciones de producto…
    Puedes incorporarte a una fecha en el que haya una salida para lo que te interese, o también «chartear» un barco para hacerlo a tu gusto, o con tu gente, esto es, alquilar un barco en exclusiva. Y no, te sorprenderías, porque no es tan caro como te imaginas.

    Lo que quieras o se te ocurre, se puede hacer en un «vida a bordo» y va a triplicar el valor de la experiencia.

Este es el South Moon, mi niña bonita 😍 el barco en el que estoy en estos momentos, desde donde escribo, acompañando un grupo de buceadores de la agencia en un «safari vida a bordo de buceo»

👇

Es mi segunda casa, lo digo mucho porque es así, vengo a menudo, paso temporadas más o menos largas, tengo un vínculo especial desde hace muchos años, -nada menos que desde el 2014-, con este barco, con esta empresa, con la tripulación, y por supuesto con el entorno, este Mar Rojo que me tiene loca de bonito y especial que es.

No sólo de buceo, ya muchos me habéis escuchado o leído de mi viaje estrella «inventado» por mi, para venir aquí a nadar con delfines en libertad…

-Bueno, corrijo, a que ellos vengan a nadar y jugar con nosotros, esa es la magia-

Estoy enamorada de esa experiencia porque es de lo más increible y emocionante que se puede hacer y que cualquier momento dejará de ser posible.
Mañana mismo saltaré de esta cubierta para saludar a «mis niños» y por aquí o en el wasap o Fb fliparéis con los videos y fotos.

Bueno, que me enrollo… Esto de hablar de lo que a uno le gusta puede ser inacabable.

No se si he aclarado algo, si era de perrogrullo o si os interesaba menos de cero.

Podéis decírmelo, que no me voy a molestar.

Y si queda cualquier duda, inquietud o curiosidad , tan sencillo como darle a responder y preguntarme.

PD1. En las webs de abajo (ViajarSolo y BuceoyViajes) podréis ver muchos tipos de «vida a bordo» que hacemos. No por darlo a conocer (que tampoco va mal) si no por poner ejemplos de lo que he contado. Y tampoco soy tonta, antes lo mío que lo ajeno, como cualquier hijo de vecino.

PD2. Sí, por supuesto que puedes. Si te acabo de abrir una luz para organizar algo privado «charteando» algún barco de los que conozco, que son muchos, de todo tipo y por todo el mundo, o asesorarte, darte ideas, o lo que sea, idem, aquí estoy para ayudar.

 

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