231. ¿Vamos a estar conduciendo toda la noche?
Jueves por la noche.
Tras el tercer día de encuentro con los delfines (mágico, super mágico y súper súper mágico, así en ese orden jajajaja), saltamos de la zodiac al South Moon, que nos esperaba a la deriva y comenzamos la navegación más larga de este viaje (no llega a 3 horas).
Ya es de noche, la puesta de sol hace rato que nos deslumbró con esos rojos que parecen pintados a brochazos.
Ducha, alborozo, cena, risas y subimos a la cubierta superior a ver las estrellas mientras el barco va tranquilo, entre 8-10 nudos, suficiente para sentir el movimiento.
Estamos en las tumbonas mirando al cielo embaucados.
Y Esther dice algo.
Esther es una de esas personas que una vez la conoces, se hacen imprescindibles en la vida.
En un grupo tan dispar y diferente como éramos, ha puesto esa guinda de salero, humor, alegría, entusiasmo, inocencia, candidez, simpatía y naturalidad que nos ha tenido ratos y ratos sin parar de reír.
–¿Vamos a estar conduciendo toda la noche? – Pregunta.
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Repito.
Estamos en el barco navegando, y pregunta
¿Vamos a estar conduciendo toda la noche?
No es una broma, ni un chascarrillo.
Le sale así, tal cual. Es una persona increíble con una ingenuidad, un espíritu y una luz interior de las que quieres para siempre cerca.
Esther… los barcos no se conducen, ¡¡se navegan!!
Malak, nuestro Malak, es el Capitán, ¡¡¡no un conductor!!! ![]()
Las risas de todos, ella incluída, aún resuenan entre la Osa Mayor y la Polar.
Risas buenas, sanas, las suyas las primeras.
–¡Es que yo no se nada del mar, yo soy de montaña y por ahí se conduce!- nos decía casi atragantada de las carcajadas propias.
Porque Esther es la persona que menos imaginarías que elige pasar sus vacaciones en un viaje vida a bordo, esos que explicaba hace días en el que vas a pasar una semana en un barco sin bajar a tierra haciendo snorkel, nadando y navegando (no conduciendo
).
Es una experta montañera que ha escalado cimas de más de 6.000 metros por todos los continentes y ha viajado donde no está escrito, pero con menos agua que un escorpión del Sáhara central.
Sin embargo, su animal favorito que le fascina es el tiburón, hasta el punto de haber ido a Sudáfrica a meterse en una jaula para ver el gran Blanco «pero eran muy pequeños, no pasó ninguno de mas de 3 metros» nos contaba algo contrariada…
Así es ella y sus contrastes divertidos, curiosos y maravillosos.
Ha ido muy poquito a poco.
Sesiones de snorkel muy cortitas para adaptarse; que si la máscara, el tubo, las aletas…
Que si saltar de la zodiac, o volver a subirse a ella.
Que si ¿otra vez al algua?
Que si ver peces o no ver nada con el cristal empañado…
Agarrarse al salvavidas para tener más seguridad e ir de la mano de Malak que le cuidaba con toda la delicadeza y entusiasmo por enseñarle hasta el pececito más esquivo.
Verla entrar en el agua con mucho tiento, escalón a escalón por la escalerilla de popa, porque eso de tirarse de la plataforma (30 cm) le daba susto da idea de cómo llegó.
Sin embargo llegaba emocionaba de sus ratitos de ver pececitos y corales aunque peleara con la máscara y el tubo como si no hubiera un mañana.
Sin ser de mar, sin ser de agua, sin saber que los barcos navegan y no se conducen, se viene a un viaje en el que estamos 6 días embarcados sin llevar más en los pies que las aletas cuando nos tiramos al azul.
Y lo ha exprimido, y lo ha gozado, y se le ha pasado rápido, y le ha encantado, y ya está pensando la próxima aventura en Komodo con nosotros de lo bien que se lo ha pasado.
¡¡Pero si hasta se ha atrevido a hacer un bautizo de buceo y ha decidido que este verano va a hacer -a su ritmo y muy escalado- el Open Water!!
Impresionante evolución en tan solo unos días «de mar»
En la despedida, ya en puerto, preguntando al grupo qué tal, opiniones y sensaciones, nos soltó otra de órdago
-Yo he estado súper a gusto, pero, oye, no sé… es que en este viaje ¡¡¡hay mucha agua!!!!
Carcajadas al unínono de nuevo.
Si, suele ocurrir. ![]()
Un viaje en un barco, para hacer snorkel e ir a nadar con delfines…
Sí, hay mucha agua… Si no… ¡mal lo teníamos!
No hemos parado de reír con esta mujer, tiene una chispa de las que pocas se encuentran.
De la bonita, de la que llena el alma y crea vínculos.
He querido escribir de ella porque ha sido la prueba absoluta de que este viaje es PARA TODO EL MUNDO.
Que el mar, estar una semana embarcado, y estas actividades no son sólo para los locos acuáticos como yo.
Que cualquiera lo va a disfrutar, hasta quien tiene respeto al agua, quien es ajeno al mar, quien no ha metido nunca la cabeza debajo de la superficie ni se ha calzado unas aletas de buceo.
Es sin duda la persona ideal para explicar cómo se vive esto desde el más absoluto desconocimiento del mundo marino, de la no experiencia en el mar, el agua, en actividades acuáticas.
Nos ha puesto una reseña preciosa, como es ella, que comparto para que se vea que es cierto lo que cuento. Y porque estas cosas gustan, claro está.
No ha sido posible «entrevistarla» y es más que respetable, porque es tan natural y espontánea que dice que no le sale nada si le graban, pero me hubiera encantado que que saltara su timidez y contara a todos, con su gracia y toque tan especial, lo que ha significado para ella, la de más secano que puedas imaginar.
Que no por hacerme propaganda (aunque todo vale), si no porque estoy convencida que este viaje haría un bien enorme a quien jamás pensaría en esto como destino, abre las mentes, corazones y el conocimiento y amor hacia el Mar, un imprescindible en nuestra supervivencia, y una fuente increíble de satisfacciones.
Gracias Esther, ha sido un auténtico placer tenerte a bordo.
PD. No, ella no está en este mailing (todavía
), ni se le ocurre que voy a escribir esto de ella, aunque se lo voy a reenviar, faltaría más.
Tampoco está el resto del grupo del viaje, a quien también voy a compartirlo, porque no es quitar importancia ni valor a nadie; ha sido un grupo estupendo, pero todos coincidimos en la inmensa riqueza, brillo y alegría de esta mujer increíble, a la que me ha apetecido dedicarle este rato y agradecerle de corazón los geniales momentos de risas continuadas, tan buenas para la salud.
PD2. Por si hay alguien despistado, este es el viaje del que hablo
Y sí, todavía puedes venir a compartirlo conmigo en las próximas salidas. El año que viene va a haber cambios importantes, buenos y guay, pero el primero va a ser el precio. Es demasiado barato, lo dice todo el mundo, y ya vamos a ponerle remedio y darle el valor que tiene.