235. No quiero
En la vida siempre nos movemos por deseos, aspiraciones, anhelos, esperanzas…
Soñamos, luchamos, buscamos, elegimos…
Todo eso que queremos, que nos atrae, que sentimos que es para nosotros;
Lo que nos gusta, nos da placer, felicidad, confianza, paz…
Todo eso al final es lo que nos mueve.
Pero igual de importante es saber lo que no queremos.
Continuamente, cuando miro alrededor, esté donde esté, haga lo que haga, inevitablemente mi cabecita va haciendo ese triage
- Esto me gusta, lo quiero, voy a por ello…
- Ni loca… No me gustaría, no lo quiero, lo rechazo, esto lejos de mi
Me da igual estar en casa, en un paraíso, en una relación de dos, de amistad, profesional o de conveniencia.
Cosas, personas, experiencias…
Para todo, siempre me sale internamente esto que simplificado sería un:.
“Lo quiero… No lo quiero”
Hay detalles en los que los ojos internos miran y sacan la banderita roja: esto no es para nosotras, Hellen.
Y ojo, que no es que sean cosas «malas», simplemente que a mi no me van, no las quiero.
Me pasa ahora, en un súper hotel donde he venido a desconectar un poco el día de tierra entre Safari y Safari .
Para un día es perfecto.
Habitación enorme, cama para perderme, sábanas suavecitas, sin horarios, a mi bola… Piscinas, playa, espectáculos, música, comida y bebida sin fin…
También mucho ruido, gente, trasiego…
Cientos de personas de todas las partes del mundo pasando sus vacaciones aquí.
Yo hoy lo estoy aprovechando y disfrutando, me hacía falta y me sienta de lujo.
Pero veo todo esto y me horrorizaría pasar aquí 5 días seguidos como esa gente. Un castigo. Es donde digo «Esto yo no lo haría ni loca»
Para unos, es el objeto de deseo de todo un año a lo que destinan un buen dinero.
Para mí, sería un horror.
En cambio yo en un barco, en el mar, sin comodidades, estoy feliz y puedo pasar meses siendo lo que más me cuesta, llegar a tierra. Es mi «lo quiero»
Para otros esto sería un castigo, su «no lo quiero»
Así es la vida.
Cada cual tenemos nuestro aquel. Y es estupendo que sea así.
Es más, es tan necesario saber a lo que aspiramos, como lo que apartamos.
Fíjate que yo diría (y lo pienso 100%) que es más importante SABER LO QUE NO QUEREMOS y aprender a decir no, que cualquier otra cosa.
A mi me ha costado, es cierto.
Pero una vez aprendido… ¡Es lo más!
Aunque sea ir contra corriente.
Aunque signifique ser diferente.
Aunque me miréis raro.
Aunque pierda en el camino, yo gano en mi destino.
PD. En el desayuno, viendo toda la gente, observando y disfrutando he tenido una idea, partiendo de una experiencia.
Que puede convertirse en negocio, pero ante todo es una idea que voy a desarrollar.
Quien sabe si devendrá en algo más.
Asi empecé ViajarSolo, de una experiencia personal salió una idea, luego un desarrollo, un negocio que desarrollé y tuve 23 años, luego vendí y sigo dirigiendo y viviendo de él. No está mal.
Quizá haya algo nuevo pronto.
O quizá no.