248. Hoy no escribo yo
Hoy no me voy a esforzar nada, tan solo copio y pego.
Pongo alguna negrita, eso sí, por eso del efecto uau…
Esto tal cual me escribe Alejandro en respuesta a uno de mis mails anteriores.
Para darle una vuelta. O dos.
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Opino que vivimos en la era de los ofendiditos.
Se rechaza fácilmente a quien introduce un pensamiento que va en contra de los propios.
Y yo digo: ¿Acaso no hay nada más enriquecedor?
Por eso, si me suscribo a una lista de correo, a un podcast o a un canal de YouTube, lo hago para ver un perspectiva distinta.
Para pensar como pienso, ya lo hago cada vez que me encuentro conmigo mismo.
Si me permite ver algo que no veía, ¡genial!
Si cambio de pensar, bien estará; si no, también.
Saber qué piensan ciertas personas referentes nos orienta.
Nos permiten conocer otra perspectiva de la realidad incluso si no es la nuestra.
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A la gente más joven se nos ha metido en la cabeza la necesidad de trabajar en lo que te gusta: «Así será como no trabajar».
Luego entras al mercado laboral y te das cuenta de la realidad.
Hacer lo que te gusta puede no ser suficiente para vivir, aunque te de vida. Y se convierte en uróboros.
Entonces, uno se pregunta: tal vez habría valido más realizar cualquier cosa para vivir, si luego te permite dedicarte a eso que te gusta.
Es sólo una reflexión que no pretende ser conclusiva.
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PD. Vuelvo yo.
Me ha hecho pensar.
Pero sobre todo agradecer. Gente que piensa, que comparte, que comenta, que se pregunta… Y encima joven.
Qué contenta me he puesto.
Gracias, Alejandro.