Cómo organizo mis viajes
Una amiga con la que he viajado mucho por todo el mundo (tierra, mar y aire) me decía:
– Hellen, cuando viajas sin gente se te pone el cerebro en OFF, pareces mema…-(Nota: con “sin gente” se refería sin clientes, sin ser yo la responsable o coordinadora del viaje)
Me río y pienso que tenía (y tiene) toda la razón.
Es curioso.
Pero totalmente cierto.
Cuando voy a mi aire, -esto significa, no por trabajo ni para la agencia-, parece que mi cerebro se me pone en modo plano. No preparo con antelación, no miro nada de nada, planear no existe en ningún momento, me dejo llevar sobre la marcha, puedo llegar donde sea sin saber siquiera qué hay de bueno en ese lugar, ni cómo llegar del aeropuerto a donde duerma… sin reserva de alojamiento más allá de las dos primeras noches, sin pensar qué voy a hacer cuando me levante al día siguente…
Los que van conmigo en estas situaciones me miran como las vacas al tren 🙄, como diciendo
– Pero en serio… ¿tú te dedicas a esto? 🤭
Pues si.
Y, como no tengo abuela hace mucho, puedo decir que no debo hacerlo mal cuando la gente repite y quiere venir conmigo. Y repiten, además ☺️
Pero si vamos de colegas, ya te digo que mi cerebro cambia el chip.
Porque a mi me encanta la “no previsión”, el efecto sorpresa, el ir sobre la marcha “y lo que salga por el camino”, el dejarme llevar por cada momento lo que tengo delante…
Ojo, que soy totalmente consciente que eso no vale para cualquiera.
Y que cuando entregas un dinero por un servicio, quieres saber qué es lo que tienes a cambio, no la improvisación. Es lo que yo pido cuando pago por algo, vamos, a no ser que tenga ya conocimiento y confianza absoluta en la otra parte, que también ocurre.
Como sé todo esto, cuando voy como profesional, cuando me confía alguien su tiempo más sagrado que son las vacaciones, los viajes… me deslomo para entregar lo que se espera y lo que sé y se me da bien.
Porque, indudablemente, toda esta experiencia y vivencias, o que me he movido por el mundo, tratado, conocido, negociado y también sufrido, me han dado un enorme khow how que se dice ahora (el saber hacer, en español paladino, que no nos hacen falta anglicismos) que puedo aplicar en el desarrollo profesional.
Sé diferenciar totalmente cuando viajo a mi aire, con mi gente o con clientes.
– Si voy sola, a nadie hay que explicar nada.
– Si es con amigos, siempre digo lo mismo: planead lo que os apetezca, yo soy página en blanco, me adapto a todo y casi con total seguridad, no miraré nada antes. Hacemos lo que os parezca. Si queréis organizar algo, reservar o concretar… todo me irá bien. Sin preferencias ni peticiones. Ni, protestas, faltaría más.
Porque me da exactamente igual todo, de verdad, es algo flipante…
Ni planeo, ni organizo, ni, como me decía Teresa, ni siquiera pienso.
Simplemente voy, llego, estoy y me dejo llevar o sorprender.
El botón de OFF en mi cabecita, vamos,
– En cambio, cuando mi papel es profesional de verdad, es un viaje que organizo yo, en los que llevo gente, o esos que tienen un algo especial y mi interés sí que tiene un foco…
¡¡Aaaaaamigo, ahí sí, la cosa cambia total!!!
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Y me emociono
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Y me pongo a full
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Y soy exigente, y minuciosa
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Y busco hasta lo más minio
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Y evito sorpresas (de las desagradables, digo)
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Y cuido los detalles, y con quién vamos, y cómo trabajan
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Y pienso lo que me encantaría encontrar a mí, y cómo descubrirlo, y aprovecharlo, y saborearlo, y sentirlo….
Ojo, que no quiere decir que todo eso no me ocurra cuando viajo por mi cuenta o con mi gente, la diferencia está más en cuando ocurre eso.. Si antes, como prevision/organización/planificación o en el después, ya en destino, in situ en el terreno.
El resultado es que en cualquiera de las empresas en las que Hellen se encarga de la parte de creación de viajes y destinos (viajarsolo, buceoyviajes, luxotren, las que ya no funcionan pero han tenido su sitio como Viajes con perro, S3out…) hay programas y experiencias que tienen un toque especial, que son diferentes, únicos, o que fui la primera en lanzarlos a un mercado entonces virgen…
Y no, no me importa que me copien, todo lo contrario, se copia lo que es bueno, lo que funciona, lo que tiene chicha… Al final, significa que soy buena creando e inventando, y como dice el refran «el que pega primero pega dos veces» o al menos, tiene la satisfaccion de ser pionero 🙂
Así es mi cabeza.
Tiene dos botones… ON OFF
Resulta que se complementan bien
Y entre ambos anda el viaje :))