MAUPITI
Maupiti, la última isla de Polinesia hacia el Oeste.
Y… ¿¿Que sería de una isla remota sin cobertura??
La globalizacion llega hasta el lugar más escondido, está claro, por sencilla y aislada del mundo que sea.
Llegar hasta Maupiti ha sido la mayor aventura y bastante estresante…
La entrada a la isla es la más difícil de toda la Polinesia y ya varios me habían advertido… ¡y tal cual es!
Un canal realmente estrecho, muy sinuoso, entrando teníamos las olas grandes batiendo por la popa el viento que venía con ganas, y una corriente fuerte que te puede hacer una mala jugarreta si no cuentas con su deriva. Una vez pasadas la rompientes, ya en el canal, arrecifes a babor y estribor realmente cerca, visibilidad al fondo nula, (todo arena y removido) y todo todo plagado de cabezas de coral, con lo que hay que ir cantando cambios de rumbo constantes al patrón y ser muy fino al timón.
Pero llegamos genial, fondeamos, y por no bajar el dingui que está desmontado para la travesía, fuimos nadando a la isla a caminar.
Una sola calle, casas espolvoreadas, gente súper amable, todos saludando “¡Ia Orana!” y animándonos a participar en los bailes (como quien va a Pilates, pues aquí, bailan), los niños se nos acercaban y todos sonreían.
Aquí no hay nada de turismo, ni un hotel, un par de “pensiones” que deben ser bien, bien sencillas, (por no decir cutres, la pinta que se ve), y ahora no hemos visto a nadie.
Somos el único barco, aparte de los locales, por supuesto. … sensación de auténtico total.
Cenamos en un sitio que preparaban platos para llevar, pero nos ofrecieron comer en su casa, en la terraza (bueno, aquí todo es abierto) y estuvimos de cine. El mejor carpaccio de atún que he tomado en mi vida, con una salsa que era absolutamente delicioso. Los niños, perros y gente de la casa a nuestro alrededor. Nos dejaron sus platos, vasos y cubiertos mientras ellos seguían su vida. Entrañable.
Vistas espectaculares a la enorme laguna, y a la noche, volver al barco… nadando otra vez.
Luna llena enorme, con lo que resultó delicioso. Como un sueño.
Yo he dormido fuera hoy, y algo raro aquí, no ha caído ni una mi una gota de lluvia, por lo que como un tronco, ha sido de las mejores noches desde que he llegado. Temperatura perfecta, brisa, y en cuanto la luz ha empezado a romper, la vista de la móntaña que es espectacular. Imposible despertar mejor.
En esta laguna vive todo el año un grupo de mantas y hay un punto de inmersión en la estación de limpieza, así que ahí hemos estado, poca visibilidad, pero ¡ahí estaban!
Tocaba hacer alguna revision a tope del palo antes de la travesía larga, así que he aprovechado para que me subieran a lo más alto del WIPI y disfrutar de una de las vistas más espectaculares que se puede tener, desde 18 m de altitud, con todo turquesa alrededor, y mis compañeros, pequeñitos como pulgas. Ha sido estupendo y desde esta perspectiva, he tenido la enorme suerte de ver pasar una manta por la laguna…
La isla más bonita para mi de todas las que he visto y en la que me quedaría una semana o más… y los demás, igual, nos ha cautivado.
Pero no podemos porque Raul y Moki tienen fecha de vuelta y si no, los vientos nos nos acompañan… así que zarpamos cuando cambie la marea y que sea saliente, y no marea en contra. Si no que nos ayude a salir, ya al alejarnos de tierra perderemos ya la conexión con el mundo.
7-11 días de navegación tenemos por delante, un gran hermano particular y una experiencia vital que creo que va a ser importante.
Estoy feliz, cumpliendo un sueño de mi vida.. y lo que me queda por vivir!!
Gracias vida.
Gracias a todos.
PD. Sin tener ni idea, el último día que tuve Facebook fue en Maupiti, el 8 de febrero.
Y desde ahí, justo antes de salir para la travesía larga, compartí lo siguiente:
Cuando me dicen que estoy colgada , algo de razón tienen…
Despedida de tierra por todo lo alto
Subida al mástil del WIPI para buscar las mantas desde la mejor perspectiva y enseñaros lo guapo que es el barco en el entorno mas flipante….
A todo esto, quede constancia que soy la abuelita del grupo; de esta, las “señoras mayores”, ganamos puntos sí o sí
Hellen ”maricharcos” o “medusita” son mis últimos apodos
