La escuela que se construyó con donaciones particulares
Estamos más que orgullosos y contentos, porque después de un año de mucho trabajo, ya se ha inaugurado la Escuelinha de Inhanbane, en Mozambique.
Desde finales de junio de este 2026, más de 100 niños de la comarca, zona rural y muy pobre, cuentan con una escuela de verdad, una esperanza de futuro y opciones de desarrollo que las circunstancias anteriores se lo ponían muy complicado.
Han sido necesarias muchas manos, cabezas y acciones para llevarlo a cabo.
Pero como en todo, el dinero y los recursos son la piedra angular, por lo que han hecho falta aportaciones económicas de varias empresas y organizaciones. Personalmente me siento muy orgullosa y satisfecha de que en aquellas en las que estoy 100% implicada, han tenido un papel muy importante en que un bonito proyecto se pudiera transformar en realidad en poco tiempo.
IAG7 Viajes ha sido un buen motor para que esto avanzara: gracias especiales a María Frutos, responsable de calidad por su entusiasmo infinito y a Ángel Muñoz, CEO por su confianza en el proyecto.
Gracias también al apoyo, trabajo y aportaciones de BuceoyViajes, ViajarSolo, DXT Nautico, Duna Lodge y Cooperativa Khessani
Entre todos el resultado: ver estos niños cantando, bailando, comiendo y disfrutando ilusionados el día de la inauguración oficial ha sido un momento realmente especial.

EL ORIGEN
Pero os cuento un poquito la historia porque merece conocerla de primera mano 🙂
Hace muchos años que vamos a Mozambique, tanto con Buceoyviajes como ViajarSolo.
Es uno de los destinos fijos de cada verano, ya que, desde que conoció el lugar Jorge Forcada, se enamoró perdidamente y se convirtió en una extensión de su vida. Tanto que de una manera natural contagiaba con muchísima facilidad a cualquiera que le escuchar hablar de sus playas infinitas, de su mar salpicado de ballenas jorobadas saltando frente a las cabañas de Duna Lodge y de su gente acogedora, cálida y deseosa de ser vista en el mundo.
Así que desde ese primer año, hace ya muchos, han sido cientos los viajeros, buceadores y no, que han pasado por el lugar, quedándose, como todos, fascinados por el despliegue de Naturaleza que ahí se condensa.
La conexión con Jose Ramiro, dueño de Duna Lodge ha sido siempre muy especial, desde el primero momento; un valenciano que cayó ahí por casualidad, se encandiló y como no le dejaban construirse una casa sin más, puesto que la ley local obliga a que todo extranjero ahí que quiera tener una propiedad haga un servicio a la comunidad, decidió crear una especie de resort sencillo, al que llamó Duna Lodge. Una casa sencilla, un gran salón comedor, centro de actividades y con la cocina adyacente, y alrededor sencillas cabañas 100% estilo africano local, donde ofrecer alojamiento, comidas y una experiencia local de la forma más natural.
El enclave en lo alto de una de las gigantes dunas de arena que son tan características de esta zona geográfica africana, con vistas únicas y excepcionales a un intenso mar tremendamente Azul y unas playas de arena blanca infinitas, inabarcables con la mirada, cálidas e increíbles, hicieron el resto.
El caso es que poco a poco y con muy buen criterio, Jose se ha convertido en el alma de la zona.
De forma muy inteligente ha ido aplicando el sabio consejo de que es mejor enseñar a pescar que dar un pescado, y siempre contando con los autóctonos para trabajar, ayudarle, crecer y construir, se ha convertido en toda una referencia en la zona. Es querido, valorado y respetado. Es amigo, padre, consultor, referente… Igual hace de «cura», «médico», «psicologo» «maestro» o «jefe de obra»…porque en lugares donde saben poco, lo poco que podemos saber los que llegamos de otros mundos tenemos mucho que ofrecer y aportar.
Pero siempre y sobre todo cercano y ya uno más en el lugar.
De la necesidad de trabajar de forma más unida se creó la Cooperativa Khessani, con la para unirse y entender el papel de la unión y el trabajo común. Ayuda, forma y enseña a las mujeres a ser autosuficientes, a reforzar su valía, a no depender de si los maridos llegan a casa con algunas monedas o no aparecen en días por estar gastándoselas en alcohol.
Han descubierto con sorpresa que el turismo y la conservación de su espacio natural les proporciona muchísimos más beneficios sin necesidad de destruir nada…
Han rescatado y mejorado antiguas artes de pesca, aprendido cómo conservar, mantener y tener saludable el pescado,
han construido entre todos granjas de pollos para poder abastecer de huevos de forma continua,
Han aprendido a valorar y cuidar sus manglares como atracción turística la importancia de la higiene, la salud y un montón de acciones que, de forma lenta pero continua, han llevado a comprender que existe otra forma de hacer las cosas mucho más sana, productiva y eficiente para ellos mismos.
Y a su vez y con el ejemplo, los niños han ido creciendo observando cambios y formas distintas, y empezar a creer en tener un futuro, un desarrollo, esperanza….
LOS NIÑOS SIN ESCUELA
Pero una de las gran carencias del lugar es que no había colegio. Los niños no estaban escolarizados, por falta de recursos, por falta de una escuela, pocos maestros…
Así lo describen en la parte de proyectos de la Cooperativa:


Una de las visitas clave de cada semana era «la escuela infantil».
Pero es que era todo menos escuela, era una sala multidisciplinar de la aldea, que lo mismo servía de sede de «ayuntamiento», reuniones vecinales, fiestas o lo que fuera.
Si estaba libre, podían ir los niños… Si no, los niños no iban al cole… Y esto era la gran mayoría de las veces.
Por este motivo, cuando hay gente de fuera, cuando estamos los buceadores, los viajeros, visitantes… se buscaba cuadrar un día en el que los maestros trataban de lograr que el máximo número de niños fueran a «la escuela» para tener el contacto tan necesario con nosotros, los turistas, los extranjeros.
Pero no era fácil, porque la falta de escolaridad es uno de los principales problemas de la infancia. Los adultos dan poca importancia a la educación, especialmente cuando la prioridad es buscar comida o cumplir con las necesidades más básicas del día.
Aunque por otro lado, era fácil «convencerles» porque precisamente, además de enseñarles se les da un desayuno y almuerzo, posiblemente las únicas comidas que hagan en el día… o en varios días.
Jose Ramiro y toda su gente llevaba tiempo sabiendo de la importancia de una Escuela de verdad.
Con el apoyo de los maestros, que son realmente ángeles que apenas cobran por su trabajo, pero se dejan la vida por los pequeños, buscaban cómo construir un aula cuando los recursos no existen.
Así que hablando con Jorge, Jose y yo, se me ocurrió que se podría plantear el a IAG7 Viajes, nuestra nueva «casa madre» una gran empresa pero de carácter muy humano y familiar, con un fondo de Responsabilidad Social Corporativa muy fuerte.
Entusiasmó la propuesta, y desde el principio contamos con el apoyo, que fue creciendo, según lo hacía el proyecto.
El resultado ha sido, que después de un año de trabajos, se ha podido terminar.
No ha sido fácil, se ha luchado incluso con un ciclón que destruyó casi todas las casas del pueblo, pero no la base incipiente de la Escuelinha, porque ya estaba fuertemente implantada con ladrillo y cemento, resistiendo ante la mirada atónita del resto, y demostrando, de otra forma, como este otro modo de hacer las cosas tiene muchas ventajas para todos.
Asi que hace unos días, a primeros de agosto una enorme fiesta reunió a grandes y chicos, de cerca, del medio y de muy lejos, a gente humilde, a «personalidades», a viajeros… y
llenó de alegría a todos, adultos y niños, locales, turistas, extranjeros, visitantes, amigos, pero sobre a todo los peques y los maestros, los grandes protagonistas, para celebrar este gran hito que ya tiene forma, lugar y nombre: ESCOLINHA COMUNITARIA DE PAINDANE
Una sola sala, para los más pequeños, los que más lo van a necesitar, aprovechar y agradecer. Decorada en su interior con motivos marinos, con esa fauna tan increíble que puebla el inmenso azul que forma parte del paisaje del lugar. Porque aunque para ellos el océano sea parte de su paisaje habitual, es un gran desconocido, y es esencial que desde niños descubran y conozcan la riqueza que existe en su propio medio, para su propio desarrollo, crecimiento y beneficio.
Es un pequeño gran paso, como todos los que dan comienzo a movimientos importantes.
Estos niños serán los primeros en poder soñar con un futuro distinto, a crecer aprendiendo, confiando, esforzándose y valorando…
Solo así se podrán convertir en adultos que sigan promoviendo cambios y la rueda de la esperanza siga girando y avanzando.
Gracias a todos los que habéis estado, apoyado, vivido y sentido que este lugar olvidado del gigante continente africano, merecía un poquito de atención.
A partir de aquí, siempre adelante.
NOTA:
Claro que se puede aportar y la ayuda no termina, sigue haciendo falta recursos económicos y humanos para que no quede en un edificio vacío.
Los maestros apenas cobran, actualmente es un trabajo voluntario el que hacen con los niños, y, una vez construida la escuela, toca cuidar de ellos para que puedan seguir estando con los pequeños. Es imprescindible que tengan un salario para que sigan trabajando con ellos y no se vean obligados a abandonar lo que les apasiona por tener que irse a otro lugar a buscar medios de vida.
Así que seguiremos aportando, ayudando y avanzando en el proyecto para que se mantenga en el tiempo.
Si alguien tiene interés en hacer algún tipo de acción, podeis contactar conmigo directamente (correo@hellenfaus.com) y os pondré en contacto con el equipo que lleva todo. ¡Gracias!



























































