Navegar…
Navegar
Es difícil explicar lo que se siente al moverte sobre la superficie del mar con tan solo la fuerza del viento empujando las velas
Cuando estoy ahí, pienso que es lo más bello del mundo…
Como cuando estoy bajo el agua…
Al final es la conexión absoluta con el Azul, eso que entendemos los que lo sentimos tan profundo.
Siempre digo que “yo me ahogo fuera del agua”
y sí, es que es mi medio, mi vida, mi sentido…
Puedo “pelearme” con el barco y sus inacabables problemas y “cosas que siempre pasan”, pero lo cierto es que cuando la brisa me acaricia en la cara y no hay más que esa sensación de paz, sonrisas a bordo y el llenazo que produce en cualquiera una jornada de navegación, la satisfacción me llena de nuevo y me motiva hasta las trancas.