249. Odiada por haber visto el tiburón ballena en el Rojo
Estos días estoy recibiendo muchos mensajes de «te odio» «Qué manía te tengo» «Asquito me das, Hellen»…
(Yo también os quiero, jeje)
Me sonrío, y digo «lo siento», y pienso… ¡qué suerte hemos tenido!
Viene por el tiburón ballena del otro día
Para los ajenos no significará mucho más que un animal grande y bonito en el mar…
Pero podeis creerme cuando digo que ha sido un encuentro muy, muy excepcional y por eso se está haciendo «viral»
Por si fuera poco que apareciera, el que se quedase y fuera un encuentro de mucha duración, lo convierte en algo realmente épico…
Y para remate, no era un viaje de buceo, donde los buceadores estamos más o menos acostumbrados a ver estos animales en distintas partes del mundo, si no una de las salidad de Snorkel y Delfines, con gente que era su primera experiencia de mar, en este tipo de viajes, de contacto con el Azul…
Y eso es todavía un bonus más añadido.
Todos los que vibramos con aficiones de pura Naturaleza tenemos nuestros «santos griales», aquello por lo que damos vueltas al mundo y recorremos miles de kilómetros por tierra, mar o aire con la esperanza de disfrutar ese algo tan especial personalmente.
Para ello no vale una pantalla, una experiencia de realidad aumentada, virtual.
No.
Puedes ver mil documentales de la selva en la mejor pantalla, pero tener un elefante de verdad, cara a cara, frente a tí, oliéndolo, viendo su piel arrugada, y sintiendo su enorme presencia en medio de la Sabana… No tiene comparación.
Así con todo.
Es bonito el tiburón ballena, como cualquiera de estos grandes o pequeños animales del Océano que os muestro o de los que hablo…
Pero vivir los encuentros en persona no tiene parangón.
Evidentemente, ni todos podemos hacer de todo, ni a todos nos gusta lo mismo, ni nos emocionamos con las mismas cosas.
Pero sí creo que cuando algo «te late» dentro, tienes que ir a buscarlo, a conectar con ello.
No puedo describirlo con palabras, pero es lo que dará un sentido a tu vida que nada más.
Da igual donde, qué o cuanto, pero no dejes de pensar y perseguir con todas tus ganas esos deseos que nacen dentro de tí.
Nadie puede prometerte que ocurra , pero cuando sucede, y siempre sucede «algo»… aunque todos te «odien», lo que tú sentirás dentro… jamás lo olvidarás.
PD. Yo no dejaré de contar cosas fascinantes de los lugares donde voy y las experiencias o encuentros que vivo, pero mi objetivo no es otro que despertaros, darlo a conocer y que terminéis viviéndolo en primera persona (Y si es conmigo, yo doblemente feliz)
PD2. Hubo varias personas que cancelaron precisamente este esta salida por el miedo de la guerra y esas cosas. Mira que tratamos de explicar que realmente aquí no pasa nada, que pocos sitios más seguros hay… pero sin éxito. No vinieron. Y se perdieron algo único.
Cuando ocurrió, ví las reacciones de todos los que lo presenciamos y pensé en estas personas, me dio mucha pena, la verdad.
Porque estas cosas son de las que pasan una vez en la vida con esta intensidad.
Eso de los trenes, las oportunidades y los deseos, ya sabes…