Viajar es algo increible. Nos gusta, nos motiva, da exotismo, queda bien, se aprende mucho, es muy vistoso…
Podría seguir hablando maravillas de viajar, porque nadie mejor que yo para hacerlo, ya que es mi vida, mi trabajo, mi pasión y que desde luego puedo opinar desde la experiencia real y de muchos años, no de boquilla ni teorizando.
Ahora bien… de la misma manera, afirmo que viajar a veces te pone en situaciones complicadas y no todo es tan bonito.
En esta ocasión lo que quiero poner en el tablero de juego qué pasa (o puede pasar) cuando estás de viaje (o tienes un viaje programado) y OCURRE ALGO, y algo lo suficientemente serio e importante donde todo lo bonito de viajar se torna negro, difícil y hasta peligroso.
Pueden ser situaciones personales (un accidente previo o en el viaje, una enfermedad de un familiar que te obliga a cambiar de planes, o un cambio laboral profesional que implica mucho…); o directamente relacionadas con el viaje en si (los vuelos, los receptivos, los hoteles…). O en el peor de los casos, escenarios totalmente ajenos a nosotros con un fuerte impacto, donde nos encontramos atrapados en un destino, desviados, bloqueados, o simplemente sin poder viajar.
Hablamos de una pandemia, que ya lo hemos vivido todos, pero también de conflictos bélicos diversos, o una guerra en Iran que afecta a todo el Golfo, como estamos padeciendo en estos momentos.
Leer más