Travesia Pacifico – Polinesia – Tahiti – Huahine – Raiatea
Sábado 28 enero 2023
Tahití – largamos amarras
El WIPI está ya mucho más a son de mar. Hace Justo dos semanas que aterricé en Tahití, y se suponía que era para zarpar ya. Tras 15 días de retraso sobre lo estimado, trabajando, reparando y haciendo un buen ejercicio de paciencia, soltamos amarras de Marina Tahina en dirección Raiatea. 60 millas de distancia, Entre 14 y 20 h de navegación, segin nos traten el viento y la mar.
Este finde aparentemente hay una buena ventana de meteo para poder ir tranquilos, poniendo a punto la tripulación e ir encajando todos en el ritmo de navegación.
Todo puede cambiar, lo sabemos y sobre ello actuaremos.
De momento… largamos amarras e iré contando.
Domingo 29 enero
Tahiti Huahine 112 millas
Pues al final fue el viento quien marcó el rumbo y el destino. Dado que no nos daba para llegar a Raiatea, lo que teníamos previsto, decidimos que la primera parada fuera Huahine, donde estamos ahora mismo fondeados en una tranquila y preciosa laguna.
112 millas en 22 h, 8-12 nudos de viento de aleta, trantando de mantenerlo en 120 grados para no alejarnos del destino ni tener que hacer demasiados bordos al llegar si no cambiaba (que no cambió).
Las 3 velas fuera, mayor, mesana y Génova, y olas grandecitas aunque nada excesivo. La ola del Pacífico es totalmente distinta a la mediterránea (corta, de varias direcciones), grande, con mucha masa de agua.
Primero de través, bastante incomodo, y luego ya algo más de popa, que ayudaba a mantener el rumbo y velocidad.
Llegada de día al canal de entrada, fondeo en una boya, y todos al agua con unas ganas enormes…
Nadar, apnea, snorkel a ver qué pececitos hay por aquí para luego hacer la inmersión, y una nadada hasta la playa, con paseo hasta las cuatro casitas y tiendas locales. Ha sido breve porque íbamos descalzos (del mar a tierra) y abrasa y pincha el suelo que no veas 🥵🥵 se me van a poner la plantas de los pies como tablas a este paso!!
Esto ya si es lo que pensamos y soñamos todos.
Un lugar tranquilo, la isla bien verdecito el mar buen azul, paz, relajación…
Momentos de lectura, siesta, escribir, salir con el paddle, pesca… y dentro de un rato a bucear!!!
Se que da envidia con el frío que estáis pasando… Pero os animo a probarlo alguna vez, no es tan inaccesible como creéis los que no lo habéis hecho nunca.
Nosotros ya necesitábamos un poco de esto después de las dos semanas tan duras sin ver la luz a los problemas del barco.
¡Qué gustazo!
Huahine. Buceo con chispa..
Huahine me encantó. Una isla pequeña, sin turismo, con muy pocos veleros (ahora realmente no hay apenas, es temporada baja y se nota bastante, son más los locales y gente que vive en ellos o en la zona). De los sitios donde si me podéis quedar a olvidarme del mundo y la civilización.
Pero no me quedé (hay que seguir buscando “mi palmeral 😂), pero sin embargo, lo recordaré donde el lugar donde hice una inmersión totalmente nueva, diferente, lejos de los cánones, y muy, muy divertida. Se nos hizo tarde para salir al arrecife así que Marcos nos hizo una propuesta de buceo que no fuimos capaces de desperdiciar. 😂 Al final de la tarde saltamos equipados del barco, paralelos a la línea de la playa, guest houses, tiendecitas, muelle de dinguis y…. chiringuito!! En media hora salíamos del agua como los navy seals de las películas, delante de los paisanos tomándose su refresco de sábado… dejamos los equipos en la punta del muelle, y ¡al turrón! Cervecitas para todos a la puesta de sol. Se nos acercó bastante gente a preguntarnos de dónde éramos, qué barco, si de verdad habíamos llegado buceando (era evidente, por la pintas, pero resultamos un poco marcianos…), a dar conversacion. Nos contaron lo bien que se vive en esa isla (jubilados franceses… hay tienda, farmacia, clínica y bar, no hace falta más 😂nos decían). También se autoinvitaron dos locales jóvenes, con ganas de charlar y fumar maría con nosotros (aunque nadie lo hicimos) y contarnos sus cosas. Casi terminamos de pesca de“cientos de langostas y atunes enormes” a lugar muy especial que nos explicaron, pero dado su estado de coloque, decidimos no creernos demasiado 😅
Muchas risas y buen rollo después, ya de noche, ante los atónitos miradas de los presentes, nos dirigimos de nuevo a la punta del muelle, nos equipamos y saltamos diciendo adiós a todos, que ya se habían levantado, incrédulos, a mirar como desaparecíamos bajo las ya oscuras aguas… Con tan sólo dos linternas, mucho cachondeo, y una corriente a favor de narices, no tardamos ni 10 minutos en llegar, vía submarina, a la popa del WIPI para seguir riéndonos comentando la experiencia tan entretenida, y descansar del día antes de seguir ruta a la mañana siguiente.
Lunes 30 enero
Huahine Raiatea 25 millas
+ 12 millas por el interior de la laguna a distintos puntos hasta la salida.
Nos soltamos de la boya por la mañana para continuar ruta hacia el este. Ahora si, destino Raiatea.
Una navegadita tranquila y corta, muy, muy agradable… disfrutando de las velas, el Mar, nosotros solos en el azul… aquí no nos cruzamos con nadie!!
A mediodía ya estábamos dentro de la laguna, alucinado de los colores turquesa que rodean la barrera de arrecife que, como en todas estas islas protege “la tierra”, formando entre estos y la costa las lagunas interiores, que solo se comunican con el mar abierto por algunas roturas en las paredes del arrecife, únicos puntos de paso.
Es una gozada navegar por aquí dentro, ya que hay viento pero no ola, con lo que se disfruta muchísimo. Eso si, siempre atentísimos a las cartas, ya que los fondos pueden pasar de 50 m a 1 en nada… y no todo está señalizado, así que hay que tener mil ojos al azul y sus cambios de color y rompientes, chivatos de los cambios de profundidad.
Hicimos un fondeo alucinante a vela, súper coordinado, muy pegados a una islita con su playa y manglares, y junto a uno de los canales, pare hacer una inmersión que nos regaló buenos momentos.
Se avecinaba tormenta gorda y no falló, así que levamos ancla y atracamos esa noche en un muelle de día, ya que a la mañana siguiente nos llegaban las esperadas piezas del motor y había que ir al aeropuerto temprano a recogerlas. Buena excusa para cenar en un food truck y descansar tranquilos pese a la lluvia torrencial y viento recio. De estar en boya o ancla, habría sido una noche de no parar de asegurar fondeo y hacer guardias.
Parecía mentira, pero a media mañana ya estaba todo recolocado y funcionando perfectamente en el motor!!!!
Qué alegría, ¡¡¡al fin!!!!
Así que después de hacer una compra salimos hacia el otro lado de la isla, que realmente son dos grandes islas separadas por un canal pero rodeadas por una misma barrera y laguna, por lo que se considera una… para estar ya frente al paso que al día siguiente nos llevaría a la siguiente etapa.
31 enero
Isla grande a Tahha island (Raiatea)
Fondeamos en una zona que no había nada, tan solo unas casitas que apenas se veían, y al acercarnos, vimos un hombre que entre las palmeras nos hacía señas para utilizar una boya que pensamos sería de ellos.
Agradecidos por la ayuda, y viendo que estaba con una niña, bajaron Mario y Raul con el paddle a llevarles unos chupa chups que tenemos a bordo, y volvieron encantados de la amabilidad y simpatía de esa gente tan sencilla, que además nos aprovisionaron con un montón de mangos, aguacates, cocos y vainilla!!!!!
Para completar la felicidad de la estancia en Raiatea, bien temprano por la mañana saltamos al agua en el canal para hacer una inmersión de esas chulas, de córner, con corriente entrante fuerte pero divertida, y llena de vida.