Barcos. Reflexiones desde Papeete (Polinesia)

Barcos 

Una relación que yo defino “amor-odio”… eso si, el amor, al final, siempre prevalece 

Para los que no estáis familiarizados con el mundo marino, la idea de navegar, los veleros y el mundo de la náutica es como muy idílica, pija, de élite y glamour. Y por supuesto que esto existe, pero no en el entorno en que nos movemos “los mortales”. 

Nuestros barcos, los de la gente de a pie, serán de más o menos, pero lejos (infinitamente lejos e inalcanzable) de lo que se conoce como súperyates.
La gente de dinero de verdad, los que conocemos como ricos o millonarios, tienen barcos, como yo, vale, pero nada que ver …

Hay que tener en cuenta que en el tema barcos hablamos de algo “extra”; es un accesorio, hobby o afición, en definitiva, nada imprescindible para vivir.
Aquí ya está el «extra» al que cada uno pueda llegar. Hay extras de 1 o de 1 billón ;)). Que su valor sea de un millón de euros para arriba, -siendo el para arriba sin límites -, es que es otra órbita de vida, indudablemente. Y por debajo del millón, también los hay, pero ya no se consideran “superyates”, si no «barcos de mucha pasta», sin más. Y luego estamos los «matados» que tenemos barquitos, la gente que adoramos el mar, los barcos, la navegación y cada uno accedemos a lo que podemos mantener.

El caso es que el mundo náutico en el que yo me muevo, es muy diferente a lo que desde fuera se cree. 

Amamos nuestros cacharritos flotantes, sean como sean (vela, motor, remos…) pero nos dan muuuuucho trabajo, cabreos, disgustos y son un pozo sin fondo de dinero 

En el Mar todo se rompe, se estropea, deja de funcionar… el mantenimiento que se necesita es continuo, y como decimos, son como seres vivos que piden a gritos dedicación, cariño y atención 

Cierto que enseñamos cuando navegamos, cuando estamos en lugares preciosos, cuando las velas van trimadas perfectas y hacen una visión ideal de nuestra locura. Pero aunque eso es una motivación fundamental, no es ni mucho menos todo. 

La parte dura, incómoda, desesperante o farragosa no se ve, pero está. 

Yo siempre digo que a mi me limita muchísimo mi desconocimiento de mecánica o electricidad, la falta de fuerza, conocimientos técnicos… básicamente el poder arreglar cosas, ya que navegando siempre se rompe algo… y siempre distinto de lo que ya te ha pasado y has aprendido a solucionar  Si no fuera por esa impotencia que siento, y que ya es tarde para poner remedio, navegaría muchiiiiisimo más, sola y sin problemas.

No es grave, asumir las limitaciones de cada uno sin dramas es parte esencial del camino de una vida sana…

Y si hablo de esto ahora, en Polinesia,  es porque estoy en un muelle en la marina de Papeete, sin poder comenzar todavía la esperada y deseada travesíaa, porque aún queda mucho que poner a punto, porque al final todo lleva a lo mismo

En esa fase estamos ahora, la del mantenimiento, por eso no hay fotos ni crónicas de momento de navegaciones de ensueño…

Estoy en Polinesia, sí pero currando mucho, como mis compañeros, para poner a punto el WIPI y poder salir a enseñaros luego esos paisajes de ensueño para animaros a venir en otras condiciones 

Toca estar como gitanillos, sucios, pringosos, sudando a mares, arreglando, reparando, limpiando, organizando, comprando… Cada cual en lo que sabe y  donde  se maneja, aportando, compartiendo y aprendiendo sin parar. Esto es parte de la vida de los que nos consideramos locos por el mar y los barcos.
Quizá lo que nos da ese punto de locura pero que da valor a algo que es más que una afición.

Así que hasta que cuelgue fotos de lugares increíbles, y sonrisas eternas, morenita y feliz, pensad que para llegar a eso también ha tocado currar mucho y pasarlas menos divertidas… 

Barcos…. amados barcos. 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Puedes utilizar estas etiquetas HTMl y artributos.

Todo el contenido de esta página es propiedad y opiniones personales de © Hellen Faus. Los contenidos externos están indicados o vinculados a sus sitios web o sus autores. Si ves algo que no debería estar, equivocado o incorrecto, no dudes en hacérmelo saber.

Verified by ExactMetrics