TRAVESÍA PACÍFICO 3 – POLINESIA -Bora Bora
1 febrero
BORA BORA
3 Etapa
Raiatea a Bora Bora. 15 millas
Tan solo 10 millas nos separan de la isla más sonora a “paraíso” del mundo: Bora Bora.
También es el título y trama de una de las obras de Alberto Vázquez Figueroa que ha sido de “obligada” lectura para situarnos, y que personalmente he devorado en día y medio.
Esta Preciosa formación geológica es obra de una erupción volcánica, por eso su escarpada forma, picos y redondez, aunque le dan figura de corazón.
Posiblemente sea la isla más turística conocida (y cara) de la Polinesia, la inspiración de cientos de películas, cruceros y vacaciones exóticas, especialmente de los americanos.
Pero nosotros estamos alejados de todo eso.
Viajar en velero es más un concepto muy poco formal, bastante hippy y hasta “agitanado”, a no ser los grandes yates de los que ya he hablado, somos gente de los más normal, que llegamos en chanclas y morenos, pelos alocados, piel bien salada y con ropa tendida por obenques y botavaras, bastante poco glamuroso 🤣🤣… pero oye, somos buena gente, muy buena gente!!
Aquí pasamos varios días, En tierra, paseos por la isla, cafés a precio de oro, repostar agua, trámites burocráticos para preparar la ya cercana salida de Polinesia, cervecitas fresca, y aprovisionamiento antes de saltar ya a parte del cruce… y una cena de despedida de nuestro paso por este país.
En el agua, actividades del azul… buceos con tiburones, rayas, mantas y lo que quiera presentarse.
Fondeados en la laguna, la puestas de sol dejan colores increíbles. Los tiburones están dando vueltas bajo el casco, el verde intenso de la tupida vegetación de la montaña brilla con un color súper intenso, el azul turquesa nos emboba, las nubes van a toda velocidad por el cielo, y cuando se agrupan, de pronto se oscurece todo, comienzan a soplar rachas de más de 30 nudos y a llover torrencialmente… para despejar en tan poco como se cubrió. Navegar por aquí dentro es delicioso… pero muy estresante 🙈🙈 es un poco como una gincana diseñada por alguien un tanto cabroncete, recovecos a sortear ora babor, ora estribor, gritando indicaciones los “vigías” en la proa al timonel que no ve lo que puede ser un serio encontronazo…. La forma irregular de arrecife que se eleva a muy poca profundidad es absolutamente caprichosa, y lo peor son los bajos aislado, setas o simples bolas de coral qke de repente están en ti camino a menos de 2 m y pasar sobre ellas seria lo peor…
Practicamos una y otra vez las maniobras de fondeo en boya. Encontrar el fondo preciso, llegar a ellas, y colocarse en el lugar y velocidad adecuaros para poder engarzarlas rápidamente, con las rachas que les gusta arreciar el el momento más delicado, es parte de la “diversión”.
Pero merece la pena absolutamente, tanto tanto los nervios que pasamos, los sustos y hasta las broncas (pequenas) del Capi 😅
Estar aquí, a los pies de la montaña de Bora Bora disfrutando su variada paleta de colores, es simplemente fascinante.
Dormir mecidos por la corriente y el viento, darte un baño en aguas transparentes cuando te apetece, leer, escuchar música, conversar o simplemente mirar el espectáculo natural y dejarte llenar (sun más) por el salitre del
ambiente es pura magia.
Estar aquí es muy, muy especial, sin duda.
Estoy encantada ¿Se nota?
😅
2 de Febrero
ADIOS BORA BORA
¡En ruta de nuevo!!
Adiós Bora Bora! Empezamos Etapas 4 y 5 … ya la travesía larga…
6 Febrero
Etapas 4 y 5
Bora Bora a Maupiti. 28 millas.
Rumbo a la última isla de la Polinesia, tan pequeña que no sabemos si tendremos cobertura, poco avituallamiento habrá y hoy domingo estaba cerrado el súper de Bora, así que para la travesía larga que nos espera después nos arreglaremos con lo que tenemos. Haremos una inmersión en la estación de limpieza de Mantas, terminar de arranchar el barco para la singladura, y a seguir ruta!