Travesía Pacífico 8 – Un resumen de la experiencia
Travesía a vela por el Pacifico. De Polinesia a Fiji en velero
13 marzo 2023
2 meses exactos hace que iniciaba este viaje tan alucinante, deseado, sorpresa e inesperado.
Desde entonces, ha sido mi casa un velero, una estrecha litera la cama donde soy feliz (dormir en cubierta bajo el inmenso cielo es la genial alternativa) y un espacio muy reducido de suelo, pero enormemente infinito alrededor….
4 países (Polinesia, Samoa, Futuna, Fiji), un buen puñado de islas e islotes, muchas desiertas o bien poco pobladas, playas de ensueño, palmerales, paisajes…
Más de 2.000 millas navegadas, muchos días seguidos absolutamente solos en el gigante océano sin cobertura ni rastro humano alrededor (11 días en el primer cruce y 4 el segundo más corto), con todo lo vivido y experimentado que no se puede describir con palabras.
Estando a tan solo unas 40 millas de Marina Naisoso en Nadi, Viti Levu, la isla principal de Fiji, punto final de esta etapa de navegación donde dejaremos el WIPI bien amarrado, recogido y listo hasta la siguiente temporada de navegación en unos meses, ahora se siente el “fin”…
Hoy había silencio a bordo y en nuestras 4 almas, cada cual con nuestros pensamientos, situaciones y mochilas a la espalda.
Termina un ciclo y me da vértigo por todo lo que ha supuesto para mi estar este tiempo embarcada y lo que puede implicar para lo que llegue después.
No diré eso de “vuelvo a la realidad”, porque vivo en la realidad, al menos mi realidad… Pero sí creo poder asegurar que ya nada será lo mismo, y que esta experiencia vital tan profunda y de auténtica catarsis me va a marcar un antes y un después.
De hecho es significativo que fuera en la etapa de total desconexión y transformación personal que ocurriera lo del robo de mi Fb y ahora haya tenido que empezar “de cero” sin siquiera poder usar mi nombre de momento. Quizá hasta esto tenga algo que decirme. Yo soy de escuchar ese tipo de cosas no tan evidentes.
Ahora mismo, un Pacifico absolutamente fiel a su nombre, me da esta paz y serenidad que siento especialmente cuando solo me rodea agua salada. Un contraste radical con la agitación y revuelo interior con que llegué hace dos meses.
También este océano nos ha enseñado su cara más brava, aunque por fortuna, para nada la peor… enormes olas, vientos fuertes, lluvia a mares, jornadas de borrascas, ciclones amenazantes que andar esquivando alejándonos de la ruta prevista…
¡Pero todo ha sido mágico!
Un resumen de este tiempo sería…
– Horizonte infinito que me ha ayudado a hacer un vaciado interior total.
– 11 días sin ver nada más humano que los 8 tripulantes en nuestros 15 m de velero. Ni un barco, ni un avión… NADA. Ni a la vista, ni en la electrónica. Una sensación tan, tan impresionante que es difícil explicar. Otros 4 días igualmente aislados y desconectados, ya solo los 4 que quedamos tras Samoa.
– 5.000 m de profundidad de agua bajo nuestra quilla. Saltar a ese abismo para hacer una inmersión a 30 m en cabo, bucear sin nada en ese azul que penetra hasta la última célula… aún lo llevo dentro.
– Islas remotas desiertas y aisladas… Mis pensamientos eran de volver a mi aire, bajar y quedarme, hasta que el cuerpo dijese, vámonos!
– El componente humano. 10 personas muy distintas, no conocía a nadie. Se fueron 2 al principio, no era su viaje. Luego 8 a la primera travesía larga. 24 h pegados, sin espacio donde alejarse. Y sin embargo me he sentido muy bien, y se puede lograr momentos de privacidad o intimidad si realmente sabes hacerlo. Esto va desde dentro afuera, no al revés
– Horas, horas y horas de lectura, meditación, reflexiones, escribir, pensar y dejar la mente en blanco… Aprender, siempre aprender.
– La familia Samoana de Paolo, el tatuador, que vinieron todos emocionados a conocer el barco, y pasamos un rato entrañable.
– Totalmente diferente experiencia cuando quedamos solo 4, El Capitan armador Marcos, y las 3 chicas, Lara, Bri y yo. ¡¡Gran equipo!!
– Futuna, lugar que ni sabia que existía. Paramos para resguardarnos pero no había protección. Una mañana en tierra y un montón de gente local absolutamente entrañable que nos acogieron y ayudaron cómo no está escrito, llevándonos en pick up por toda la isla para atendernos. Fue brutal.
– Navegación en casi todas las condiciones, desde calma total hasta olas de 3-4 m y vientos fuerza 8. Sol, lluvia, nubes tenebrosas, otras algodonosas… Fondeos tranquilos y de tensión… Sensación de seguridad siempre, el WIPI nos ha protegido como una gallina clueca y Marcos es un enorme profesional.
– Bóveda celeste nocturna de auténtico espectáculo. ¡Belleza absoluta!
– Amaneceres rojos, naranjas, discretos y explosivos; atardeceres nublados, coloridos, apagados… dos lunas llenas…
– ¡¡¡El RAYO VERDE!!!! Lo he visto!!!! La última puesta de sol desconectados del mundo, se preveía bonita, así que me fui a la proa a grabar y hacer fotos… y grité incrédula cuando apareció un color que no tocaba…. Ahí estaba, el famoso Rayo verde!!! ¡¡EXISTE Y LO HE VISTO!! Pero, lo siento, en el vídeo, tan pequeño, no se aprecia, así que es de esas cosas que hay que vivir en primera persona. En mi retina queda guardado.
– Desierto azul. Me esperaba encuentros “impactantes” de fauna marina…pero no… algunos delfines, 2-3 veces, lejanos; calderones una vez; lo que podría ser un chorro de ballena pero tan lejos que apenas era perceptible; peces voladores; la pesca, aves que sorprende estén a tanta distancia de tierra… nada más. ¡Es tan enorme! O quizá esté cambiando… quién sabe? Un verdadero desierto… pero azul
– Mensaje en la botella… ¿llegará algún día a alguien que contacte tal como reza el escrito de dentro?
(PD 3 años después: llegó!!!!! Debo escribir de ello!!!! Impresionante!)
Queda mucho por delante, pero ya será otra etapa nueva y diferente.
Despedirnos los 4 será un punto de inflexión.
Aún queda AZUL hasta llegar y espero y deseo seguirme empapando de todo lo que tiene que decirme hasta el momento de desembarcar para comenzar cualquier nueva aventura que depare el destino..
Gracias, vida… Y muy especialmente gracias, Lara Ibarguren Miro, lo sabes, por haber atrapado ese mensaje y traerme aquí!