Archivoenero 2026

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71. Aún más de que nada es imposible
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70. NADA ES IMPOSIBLE
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69. Una conversación
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68. El cuerpo habla
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67. No toques los huevos
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66. Mi casi padre
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65. Un triste aniversario

71. Aún más de que nada es imposible

Perdonad pero tengo que hacer un versión 2 del correo de ayer.

Porque siempre se puede ir a más.

Aunque parezca que no.

Anoche, al poco de lanzar el mail, recibo una video llamada de Patri. Emocionada, agradecida y con su sonrisa enorme que se sale de la pantalla. Pero no creáis que llama para decirme gracias o darme coba… No, me llama para ponerme más al día de sus aventuras.

Y aún estoy con la mandíbula desencajada de escuchar sus planes.

Los de viajes, escapadas, movidas y demás, como que ya no me sorprenden «tanto».
-¿Que ha ido de safari en África? No me espero menos de ella…

-¿Que me propone ya destino para que viajemos juntas a Costa Rica en un año y pico?. ¡Pues vamos!

-¿Que le han invitado a Japón para grabarla con un dron cruzando con su «Rayo» el famoso paso de Shibuya? Pues entra en lo previsible
(aunque me preguntaba… tú que has estado, Hellen, ¿crees que podré? ¿tardaré mucho? ¿seré capaz de hacerlo entero? POR SUPUESTO AMIGA… )

Pero al loro con esto otro….

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70. NADA ES IMPOSIBLE

En la vida nos encontramos con personas que ni fu ni fa…

Con otras conectamos, creamos relaciones de a diario, trabajamos, vamos de paseo, tomamos cervezas, hacemos deporte, nos besamos…

Otras, según entra salen, porque no nos gustan/gustamos o porque no toca.

Pero, amigo… hay OTRAS, que sí, son con mayúsculas, que te impactan de tal manera que no puedes si no dar gracias al universo por haberlas cruzado en tu camino, y sobre todo por todo lo que tienen que enseñarnos.

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69. Una conversación

Qué pena da que por no ser capaces de hablar se creen tan malos rollos en la vida y nos quedemos con versiones equivocadas que no hacen ningún bien a nadie.

Ganas de sufrir gratuitamente, es lo que me parece a mi.

Una simple conversación.

En cuanto hablas, personalmente, de tú a tú, mirandote a los ojos, viendo la cara y expresiones del otro, escuchas y expresas, todo cambia.

Da igual que sea para un tema de trabajo, la reforma de una casa, la política mundial o la relación más íntima.

Lo que sea.
HABLAR

Es la mejor baza que tenemos los humanos y la que menos aprovechamos,
O malutilizamos.

Preferimos hablar por detrás, hablar a terceros, mal hablar, callar y tragar, no decir, pensar, imaginar lo que nos creemos que el otro ha querido expresar, crecernos en nuestras idas de olla, hacernos daño y hacerlo alrededor.

Simplemente por no hablar.

La frase tan manida de «hablando se entiende la gente» es la que menos caso hacemos.

Y así nos va.

Por favor…

HABLAD…

HABLEMOS.

Que no siempre se arreglan las cosas, cierto es, pero sí se pueden entender, o al menos quedarte tranquilo.

Y la paz interior es la más importante.

Porque nunca nadie tenemos una verdad absoluta, y sólo hablando podremos ver, comprender, descubrir cosas del otro lado.

Y a la inversa.

HABLAR.

Tan sencillo…

Tan complicado…

68. El cuerpo habla

Ha sido llegar a España y calzarme un resfriado de los dejarme la mitad del presupuesto mensual en kleeneex. El viernes por la mañana que me desperté en mi camita, ya estaba moqueando. De momento se mantiene… pero no, no va de esto el tema.

En este caso, lo achaco al cambio de temperatura tan bestia (y eso que no llegué dos días antes en plena ola de frío).

Pero aún así.

Tengo claro que a mi cuerpo no le ha gustado «el cambio» (o lo que sea que no me ha traducido todavía).

Y me lo dice.
A veces es algo simple y sin mayor implicación, no nos vayamos a rayar. Otras sí, conviene prestar más atención.

Hace mucho que tengo evidencias de esto. Llevo años leyendo, estudiando, investigando y rascando en la enorme relación entre cuerpo, emociones y sensaciones. Y cuando más sé, cuanto más me miro dentro con sinceridad, cuanto más observo alrededor y tengo la capacidad de «atar cabos», más cuenta me doy.

Nada es casual en nosotros.

N A D A
Lo que nos duele, lo que nos pasa, lo que nos preocupa, lo que atraemos, lo que nos repele, lo que provocamos, lo que nos provoca…

Todo está unido con un hilo invisible que ignoramos y a veces, como no hacemos caso, nos pega un tirón que nos estruja hasta los sesos a ver si espabilamos.

Ignoro en qué punto de la vida, del autoconocimiento, de la vida interior y la emocionalidad estáis cada uno, pero como esto no tiene final, animo a seguir por aquí, a hurgar un poco/más en esas cosas que nos pasan y despejar las pistas que nos darán mucha información importante.

Es todo tremendamente personal e íntimo, eso sí. Claro que nos pueden ayudar de fuera, y es bueno y necesario, pero al final el trabajo es absolutamente interior y propio.

Y eso es lo bonito.

Porque entender y conocer nos ayuda a recomponer y sentirnos mejor.

Si no os atrevéis aún con vosotros mismos, probad a hacerlo con alguien que conozcáis bien, preferiblemente que ya no esté, por eso de no «incordiar» ni meternos donde no nos llaman…

Observad de forma global la historia, las situaciones vividas, las enfermedades o problemas, la forma de estar en el mundo… Y quizá, si estáis lúcidos encontréis cosas que os sorprendan y os animen a dirigirlo hacia vosotros.

Ea.

 

PD1
Hay mucho sobre esto, mil corrientes, escuelas, nombres… Cada cual que encuentre lo que más le encaje. Si queréis algo más concreto, os puedo comentar un libro que me ha gustado mucho es el de «El cuerpo tiene memoria», de Natailia Seijo. Pero vamos, hay infinidad de recursos.

PD2
A ver… que todos tenemos traumas. TODOS. La vida en sí es un «trauma», pero no pasa nada, hombre, con saberlo y atenderlo, todo va bien.
(Lo digo por si buscáis el libro, que al ver el el subtítulo no salgáis corriendo)

67. No toques los huevos

Este cartel tan excepcional lo inmortalicé en una tienda de alimentación de Inhabane, Mozambique.

Irresistible.

Explicito por si mismo.

No más palabras, Señoría.

PD1
Si, podéis guardarlo e usarlo, libre disposición y sin copyright

PD2
No siempre lo que se lee es lo que significa, y el significado que se puede leer, es aplicable a muchas otras situaciones.

66. Mi casi padre

Ja, ja… es que esto es muy gracioso.

Con el post de mi madre de ayer, al buscar la foto, estaban otras que me han llevado al recuerdo, y os comparto, porque esto merece sus palabras propias.

Rodolfo era un amigo de la familia de toda la vida. De hecho, él y mi padre, de la misma edad, fueron los dos jóvenes montañeros que en 1954 subieron la Santina, la Virgen de Piedra, a la cumbre del Urriellu (Naranjo de Bulnes) que coronó esta cima hasta que un día «desapareció» (* abajo link a la historia)

De Santander, de buena casa y muy reconocido, por diversas hazañas y por tener tiendas de material de esquí en la capital Cántabra. Profesor de esquí en invierno, y de vela en verano.

Rubio, ojos azules, un guaperas en toda regla, y con las actividades más apropiadas para un chulito del norte, que todavía lo hacían mas interesantes.

Y resulta que antes que mi padre, fue novio de mi madre.

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65. Un triste aniversario

Hoy es de esos aniversarios que no nos gusta celebrar.
Ni siquiera a mi que soy de celebrar todo.

18 años, una mayoría de edad, hace que mi madre, Sita Gallejones, esa pequeña gran mujer que me trajo al mundo, dijo «hasta aquí» y me dejó sola, huérfana, perdida y con una soledad difícil de explicar.

10 de enero de 2008, justo en medio de nuestros cumpleaños:
5 días después del 5 de enero en que yo estrenaba década en mi 40 cumpleaños
5 días antes del suyo, el 15 de enero, en que ella hubiera cumplido 75 (realmente eran 78 pero tenía su DNI «trucado»… así era Sita, siempre muy celosa de su edad 😄)

No se olvidan.
No se pasa.
No se cura.

Pero se ve de otra forma. Las lágrimas caen, pero más suavemente, más en privado, más hacia dentro y más reposadas.
La congoja inicial evoluciona a resignación.
Te acostumbras a vivir sin tu referencia, y te haces más fuerte.
O no.

Mamá, Sita, una gran mujer que escaló montañas desde muy jovencita rompiendo todas la reglas, y que construyó una familia a base de firmeza, seriedad, valores, y que aguantó como una jabata importanes problemas de salud para no dejarnos solos.

Todo eso marca.

Hoy le he dedicado un espacio, un tiempo para pensar en ella, agradecer y sentir todo lo que aprendí y lo que me dio.

MI MADRE, UNA PEQUEÑA GRAN MUJER

Y si queréis la version de mi padre, os animo a leer lo que escribió de ella tras nuestra pérdida, artículo que se publicó y emocionó en varias revistas de montaña..

RECORDANDO A SITA

Algunos de los que me leeís llegásteis a conocerla en más o menos medida; creo que os gustará recordarla, dejó huella en todos los que tuvimos la gran suerte de compartir momentos con ella.

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