83. Reciclar (la vida)
Esto del reciclaje tiene su aquel. Hay corrientes, ideas y formas de entenderlo.
Que si el contenedor amarillo, el verde, el azul…
Que si el cubo de papel, el de vidrio, el de orgánico.
Todo un mundo, vamos… en el que no pienso entrar, al menos hoy 😉
Pero si que entro en que la vida misma es un continuo reciclaje.
Y me lo he recordado ahora mismo, porque recogiendo y organizando cosas varias, he ido a colocar esto que os muestro en la foto, y digo…
Allá va.

¿Qué veis?
- Un colgante de oro
- Una Eagle Ray, mi amado bicho del ocáno (qué pesada eres con este bicho, Hellen… pues sí, lo soy y lo seré… ¡la que os espera!)
Es las dos cosas, claro, un colgante de mi animal favorito del mar.
Pero es MUCHO más.
Lo potente es que no es algo que «ví y compré» en algún lugar del mundo.
No, para nada.
Lo potente es algo que «fue y transformé»
Está hecho a medida.
No será la más bonita, ni la más perfecta.
Pero lo es por todo lo que lleva dentro.
Está hecha con todo el «oro» que procedía de «mi vida pasada«: el anillo de matrimonio y esas otras cosas del momento que ya no tenían significado y su fin era el olvido en un cajón por los siglos de los siglos.
Esas cosas que ya no uso porque ya no forman parte de mi vida y que no volvería a llevar encima.
Así que pensé que la mejor forma de aprovecharlo sería RECONVERTIRLO.
Asesorada por un amigo que sabe del tema, lo llevamos a un joyero de su confianza, le mandé el diseño de lo que me me gustaría, y ¡voilá!
El fuego reparador fundió todo lo que tenía una forma y se moldeó para convertirlo en otra totalmente diferente.
Representa todo lo que fue, supuso, dejó de ser y me enseñó.
Ya no es algo que no quiero ver, las típicas cosas que guardas por no tirar, que trae recuerdos de distinta índole, o ignoras para siempre en un rincón.
No.
Todo eso que era, quise que tuviera un significado.
Ahora es algo que se ha transformado y tiene un valor muy renovado.
Porque…
- Lo que un día duele, con el tiempo se hace callo.
- Lo que un día te derrumba, con el tiempo te fortalece
Lo que un día sorprende, con el tiempo te hace prevenido - Lo que un día lloraste, con el tiempo te descojonas.
- Lo que un día enfureció, con el tiempo agradeces
Y olvidar todo eso tan valioso y dejarlo pasar sin sacar esa parte buena, bonita, ornamental incluso… sería desperdiciar lo mágico de todo lo que vivimos.
Así que, sí
Vivir es transformación.
Y cambios.
Y reciclaje.
Todo lo que ha tenido un formato que ya no sirve en su función, depende sólo de nosotros el cómo lo reinventamos para que siga siendo de valor.
Siempre a mejor.
Siempre a más bonito.
Siempre a más brillo.
Siempre.
Aunque tenga que pasar por el fuego…
O precisamente, al pasar por el fuego…
«Recicla»
Reconstruye
Reformula
Reconvierte
Re… ¡todo!
Todo.
Repito…
T O D O
TODO VALE PARA ALGO.
SIEMPRE.
Con el tiempo, claro. Pero siempre.
Esa es la magia.
PD1
Otra forma de reciclarme es que me recomiendes y me reenvíes (mis mails, no a mi, que no quepo en un sobre…) 🫵 Que yo también tengo muchas formas de reinventarme.
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