113. La frase que me sacudió
Un recuerdo que no debo olvidar.
Nunca.
La frase que me dio una ostia a mano abierta.
Hace ya muchos años, pero sigue siendo actual.
2008, me habia lanzado a la enorme aventura (y aterrorizante inversión) de tener stand un stand en Fitur.
Un pastizal, por si no lo sabéis.
Pera aquellos entonces la empresa iba bastante bien ya, ViajarSolo tenía ya su hueco bien ganado en el mercado.
Y yo estaba súper orgullosa de ello.
Era un stand grande, hacía esquina, y un enorme cartel en todo el frontal, precioso, que ponía bien claro la niña de mis ojos:
Estábamos todos por ahí, profesionales y clientes de visita, compañeros atendiendo, mucha gente por los pasillos a ver quién regala el boli mas grande…
Y yo en el pasillo, enfrente.
No se si mirando el móvil, hablando con alguien o tomando aire, no es relevante.
Lo relevante es lo que escuché.
Unos que pasean, se detienen frente al objeto de mi orgullo (el stand), se paran, lo miran, paran la vista en el enorme cartel que ponia ViajarSolo.com,
Yo percibía que me iba a hinchar como un pavo, aún más orgullosa al contemplar su reacción ante «mi obra»
Y dijo uno…
Mira:
VIAJAR SOLO
Yo ya sacando pecho como una gallina clueca con sus polluelos….
Y dice el otro…
Y ¿quién coño quiere viajar solo???
¡Vaya tontería!!
PATAPLOOOOOOFFFFFFFF
Yo con cara de imbécil,
Globo pinchado con el mayor estruendo
Y la respuesta a gritos, silenciada, de
¿¿pero qué parte no habéis entendido…..??
(pedazo de cacho de trozo de idiotas)
Han pasado muchos años.
Pero esa sensación incómoda me continua agitando de cuando en cuando.
La de no saber explicarme.
La de dar por hecho equivocadamente lo que el otro tiene que entender.
La de asumir que todos tenemos los mismos muebles en la cabeza.
La de idealizar mis pensamientos.
Ya no va de ViajarSolo, va de todo en general.
El creerme infalible y clara a la hora de comunicar, puede tener el efecto bofetón.
Y por eso hay que ir con cuidado.
Y, déjame que diluya un poco el vergonzoso momento diciendo que,
Si, tú también