66. Mi casi padre
Ja, ja… es que esto es muy gracioso.
Con el post de mi madre de ayer, al buscar la foto, estaban otras que me han llevado al recuerdo, y os comparto, porque esto merece sus palabras propias.
Rodolfo era un amigo de la familia de toda la vida. De hecho, él y mi padre, de la misma edad, fueron los dos jóvenes montañeros que en 1954 subieron la Santina, la Virgen de Piedra, a la cumbre del Urriellu (Naranjo de Bulnes) que coronó esta cima hasta que un día «desapareció» (* abajo link a la historia)
De Santander, de buena casa y muy reconocido, por diversas hazañas y por tener tiendas de material de esquí en la capital Cántabra. Profesor de esquí en invierno, y de vela en verano.
Rubio, ojos azules, un guaperas en toda regla, y con las actividades más apropiadas para un chulito del norte, que todavía lo hacían mas interesantes.
Y resulta que antes que mi padre, fue novio de mi madre.