Archivofebrero 2026

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Fuera de lo normal
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95. El origen de «No me leas»
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94. Vitamina A plus (mis amigas del cole)
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93. Tengo una ahijada china
5
92. Qué provoca un globo en un delfin
6
92. Abrirse de piernas también da que pensar…
7
91. Te reto a bucear conmigo en Madrid

Fuera de lo normal

Siempre se dice de alguien que nos parece malo que «no es normal».
Lo que sale de lo común llama la atención y se tiende a calificar como no apropiado.
Lo que está fuera de lo normal se mira mal. .
O se atribuye a esa frase a lo que no nos gusta.

Pero aquí vengo yo con un ejemplo que espero te ayude, el que siempre uso para ilustrar este grave error de concepto.

Es contundente.
Lo deja tan claro que una vez lo leas, ya no ha lugar a dudas.

 

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95. El origen de «No me leas»

Desde que tengo 18 años que sé que el título de mi libro sería NO ME LEAS.

Como de momento no tengo libro, pero escribir aquí y en mi blog es lo más parecido a lo que haría como libro (aunque tendría que ordenarlo un poco), ya es hora de explicar de donde viene esta suma de palabras tan potente.

Lo llevo grabado en el corazón desde 1986 y lo puse en palabras hace casi 10 años.

Quien tenga curiosidad, aquí está

  • Es tierno
  • Es crudo
  • Es real
  • Es amor de juventud
  • Son sueños truncados

👉 EL ORIGEN DE «NO ME LEAS»

 

PD1
Ojalá Agustín San José Lopez vuelva a cruzarse en mi camino y leamos juntos este No Me Leas.

PD2

Todos somos lo que vivimos. Así que como siempre, doy gracias a todo esto que pasó, aunque fue muy duro, porque seguro ha tenido algo bueno para nosotros, aunque nunca lo encontráramos.

94. Vitamina A plus (mis amigas del cole)

Hoy (ayer, para cuando se publique esto) ha sido un día lleno de vitamina A plus.
Esa vitamina que no se encuentra en ningún alimento, ni bebida, ni se genera por los rayos solares.

Es la vitamina A de «Amigas», y «plus», de súper,  porque que formen parte de mi historia estas personas, es más que un plus que me mete un buen chute de energía.

50 años de amistad… da vértigo hasta pensarlo (deberíamos celebrar bodas de Oro, ¿chicas?).

Desde que las decisiones de nuestros padres de llevarnos al mismo colegio, y la inicial de nuestros apellidos, nos hiciera sentarnos en los pupitres verdes de la misma clase.

Y así, de una forma tan tonta y tan casual, unas vidas se conectan, y aunque mientras juegas, estudias o te peleas ni te lo imaginas, quedan vinculadas para siempre.

9 años tremendamente juntas hasta que salimos al terminar 3º de BUP (bueno, Lourdes se fue antes, pero dio igual, seguía dando guerra como si estuviera). Mucho compartido, vivido durante la etapa escolar, pero también después…

Y no se para vosotros, pero para mi los años de colegio son un recuerdo especialmente bonito, divertido y entrañable. Que tuvo muchos llantos, y disgustos, y problemas… sí, pero la verdad, no los recuerdo, o si lo hago es con una sonrisa de inocencia. Me lo pasé tan bien y disfruté tanto (incluso con broncas y berrinches), que tengo toda esta experiencia vital muy marcada, y toda ella escrita en un porrón de cuadernos de cuadritos (si, de esos mismos de los que hablaba hace días, los que me traían mis padres de Suiza o de donde fuera)

Pero no hay ese «romanticismo» casi de película; la nuestra no fue una de esas «amistades de hierro» que desde el primer momento se ha mantenido igual hasta la eternidad… Qué va. Fuimos alternando, épocas, temporadas, cursos… Cada cual teníamos nuestro momento, nuestra evolución, nos tocaba vivir unas cosas u otras según cuando. Y la misma vida nos separó, nos llevó por rumbos y caminos bien distintos.

Pero ahora, desde la distancia y en el encuentro, nos damos cuenta que ese hilo conductor siempre estuvo.

Lo que me encanta es que, cada una de ellas fueron durante un tiempo y en algún periodo bastante largo de mi vida, «mi mejor amiga» y son muchísimos y muy intensos los recuerdos que tengo con cada una por separado.

Nos hace bien vernos, tan tremendamente distintas cada una, pero tan unidas de una forma tan intangible.
Aunque pase muchísimo tiempo sin vernos o hablar ni saber de nadie, da igual. Sabes que eso «es» siempre la base.

Es como estar en un espacio seguro, en un lugar de calma, donde poder ser nosotras.

Supongo que el habernos conocido «de verdad», cuando éramos la pura esencia de lo que somos cada uno, esto que es la niñez, aunque no le demos la importancia que tiene, es lo que nos lleva a tener otra visión y entendimiento del otro.

Es como si nos viéramos debajo de todas las barreras y capas que hemos tenido que ir construyendo para protegernos  y avanzar, y sabemos llegar y ver lo más esencial y único de cada una.

Me parece que esto es lo que produce esa sensación tan realmente profunda, bonita y muy, muy especial, y que  que deberíamos buscar y recurrir a ella mucho más a menudo, porque da una fuerza, una energía, una motivación y un bienestar interior que, a mi al menos, me cuesta encontrar en otros entornos.

Se ha hecho corto el tiempo de hoy, entre actualizarnos, recordar anécdotas, enterarnos de cosas que una vivía de una forma y las demás ignorábamos, compartir, reírnos, abrazarnos, mirarnos y sentir que tenemos un tesoro compartido.

Y antes de tirar cada una para nuestro lado, nos vamos muy distintas de como hemos llegado, llenas de vitamina de esta A Plus, que tan buena es para el alma, el espíritu y el mismo cuerpo, por supuesto.

Gracias chicas. La próxima mucho antes, porque necesitamos nutrirnos.

 

 

93. Tengo una ahijada china

Hoy ha venido a verme Vicky al terminar la feria de buceo.
Es mi ahijada.
Es china.
Somos familia.

La historia es bien curiosa y data de 1981 y no tiene desperdicio.

Una «Fausada» total que desembocó en una de esas anécdotas que siempre se escuchan con ojos divertidos y el premio de acabar teniendo familia china.

 

 

Agosto de 1981, yo en Irlanda, mi hermana ni idea, mis padres solos. Un caluroso día de agosto, sin hijas, aprovechan para ir a cenar, pero se les ha hecho tarde, está todo cerrado y terminan, no se sabe cómo, en un restaurante chino por la calle Montera de Madrid, en el que no había ni el tato. Pero ellos, valientes y dado que no había más opciones, deciden sentarse y a ver que pasa.

1981, fijaros en la fecha, que no estamos hablando de ahora.

Van pidiendo platos, pero no tienen de nada, eso que a veces ocurre fuera de temporada o a horas intempestivas. Asi que, lo más fácil, cerrar la carta y decir «mira, traéme lo que tengas, que acabaremos antes».

El caso es que cenan lo que fuera que les trajeran y al acabar entablan conversación con el matrimonio chino dueños del restaurante. El menudo y delgado, ella pizpireta y embarazadísima.

Se anima la charla, y en esto, les dicen, con esa voz de chino chapurreando español:
-Niña nacel plonto, pelooo tenel ploblema!! Nosotlos no tenel madlina pala bautizo de niña!!

(tengo que reconocer que esto contado de voz es más auténtico, porque poner este acento chino hace ganar a la historia, pero bueno, es lo que hay)

Y mi madre, como quien no quiere la cosa va y salta: -¡Mujer, no te preocupes, que eso no sea problema! ¿Quieres madrina, yo soy la madrina!»

Y ahí quedó la cosa.

Ya os podeis imaginar, que tontos no sois.

Final de agosto, por la noche, lo recuerdo perfectamente, yo tenía 13 años y estaba ya en la cama leyendo.
Suena el teléfono, de esos de góndola roja, estaba en el pasillo de casa, se levanta y responde mi padre, no sé que habla y entonces le escucho ir al cuartito donde estaban todos y bastante alterado decir:

-Sita la que has liado, ponte y a ver cómo arreglas esto…. Los chinos, que llaman «para reclamar la madrina»

Se lió buena en casa esa noche.

Yo salté de la cama al notar el follón, y mi hermana y yo flipando porque no entendíamos nada, hasta que nos lo explicaron.
Mi padre cabreado, mi madre agobiada, mi heramana alucinando…
Y yo…

Pues yo…

De repente, no se de dónde me salió esto del fondo del corazón

-Yo quiero ser la madrina!!!! Yo soy la madrina de la china, que si, dejadme!!!

Segundo revuelo de la noche, que si estás tonta, que si no sabes lo que dices, que si….

Pero Hellen es cabezota y de verdad quería; mi madre era muy clara en sus cosas y no quería; y  mi padre era de los que no quieren que nadie se enfade así que arreglase era la solución más válida.

Total que se investigó si se podía ser madrina con 13 años, y como la Santa Iglesia decía que si, pues… Hellen fue la madrina de Vicky Chenni Chen Liu.

La verdad que fue un puntazo, el bautizo mogollón de chinos y nosotros como únicos españoles, toda una experiencia.

Pero lo verdaderamente bonito de esa historia es que, de esa forma tan tonta, la familia Faus Gallejones, española de arriba a abajo, quedó ligada a la familia Chen Liu, y desde ese momento se creó una relación muy bonita, aumentó la familia y nació un vínculo precioso entre ambas familias, que se conserva hasta hoy.

Así que si, tengo una ahijada china de verdad, y familia china de verdad.

Y estoy encantada, y nos encanta vernos y compartir, aunque lo hagamos poco a menudo, pero recordar el origen de esta historia y lo vivido ambas familias durante tantos años es bien bonito, a la para que curioso, realmente curioso.

PD
Cuidado con las reacciones espontáneas, que pueden llevarnos a situaciones totalmente impredecibles y cambiar el resto de tu vida desde entonces.
En este caso, la espontaneidad de mi madre resultó en algo muy bueno, pero según y como, puede liarse bien…

92. Qué provoca un globo en un delfin

Los delfines se drogan.
No estoy vacilando, es una realidad.

Los delfines (como algunos otros animales) se pegan unos «viajes» interesantes

🐬 se pasan cuatro pueblos para conseguir el colocón

🐬 son adictos,

🐬 se drogan,

🐬 se colocan,

🐬 van fumaos

🐬 y se lo flipan

Así, tal cual.

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92. Abrirse de piernas también da que pensar…

Abrirse de piernas…

Queda fea la expresión, soy consciente, pero  al final es un gesto absolutamente rutinario que hacemos (o deberíamos) las mujeres al menos una vez al año en la consulta ginecológica. Postura algo incómoda, ciertamente, pero al menos, en este campo, queda a la par de violenta-incómoda-ohmygod a la de los hombres, en esto no hay claras preferencias (o eso me parece). Se ve que el que diseñó el acceso médico a la genitalidad de ambos sexos tuvo la decencia de hacerlo igual de violento para ambos sexos.

>>> NOTA CURIOSA, el corrector me acaba de descubrir que tan solo una T distingue la genialidad de la genialidad… INTERESANTE <<<<

Pero calmaaaa, que no voy a meterme en temas escabrosos.

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