60. Nacida para viajar… (La medio húngara)
✈️ La medio húngara
Una casi-anécdota, casi-susto, que acabó en apodo… y en destino.
Mi madre estaba embarazadísima de mí cuando se fue con mi padre a un viaje a Hungría y Bulgaria, a final de otoño del 67.
Un viaje de escritores de turismo, organizado por la AEDET. Embajadas, recepciones oficiales, cenas de gala, eventos, vuelos del bloque Este…
Y Sita, menuda pero potente, con una enorme tripa conmigo dentro y la «amenaza» de salir de cuentas en cualquiera de esos aviones de dudosa reputación.
El grupo llevaba un médico, amigo de la familia, y eso tranquilizaba…
O no, porque él iba con el runrún, ¡¡Sita, Sita… que nos vas a dar un susto!!!
—¿Y si nace durante el viaje?
—¿Y si rompe aguas en medio de un vuelo?
—¿Y si la criatura se presenta en una aerolínea húngara?
Mi madre lo tenía claro:
“Nada de dar a luz en un avión húngaro… Con Iberia todavía, viajes gratis de por vida, pero con esto… ¡pobre criatura, qué mala suerte”
Al final no nací en el aire, pero casi.
De hecho tardé bastante más, EN EL BLOG LO CUENTO MÁS EN DETALLE
Pero por ese casi, me quedé con el apodo: la medio húngara.
Es parte del anecdotario familiar y lo que está claro es que empecé a moverme antes de llegar al mundo.
Quizá eso, de alguna manera, lo explica todo en mi ✈️ 🌏 🌊
FELICIDADES MAMÁ, por ese 5 de enero de 1968 en que trajiste a esta loquita al mundo que soy yo 😊
PD1
Hoy mando el mail a primera hora de este día tan bonito para mi, ayer se quedó sin mandar nada porque se complicó el día, así que de esta manera lo hago todo especial
PD 2
Si alguien ha viajado en la tripa de su madre en embarazo adelantado y es muy viajero, que me lo cuente, que estoy «estudiando» la teoría 😉