89. Buenas personas
Que el mundo está un poco echado a perder y mucha gente es para salir corriendo en dirección contraria, todos de acuerdo.
Ahora bien, que nos encontramos buena gente, buenas personas y buena vibra por la vida, sin buscarlo, sin pretenderlo. y sin esperarlo... ¡Todavía más de acuerdo!
Podría hacer un listado amplio ahora mismo de nombres y apellidos que me han sorprendido en estos últimos tiempos por su generosidad, ayuda o apoyo desinteresado…
Gente normal, con sus taras, sus pegas y sus problemas, pero MARAVILLOSA Y ESTUPENDA, precisamente por esto mismo, o a pesar de esto mismo, como más te guste.
Gente de la que que esperas nada, porque no conoces, es de trato mínimo, cordial, casi convencional, pasajero, de vecinos o de terceros pero que de repente, ZASSS surge la sorpresa y se convierten en una suerte de hadas madrinas, ángeles o motivos por los que estar dando eternamente saltos de gratitud y alegría y satisfacción.
Llevo mucho tiempo descubriendo alrededor esa gente tan buena, que sin saberlo o sin darle apenas valor, me ha hecho un favor impresionante, me ha ayudado en un momento de necesidad, ha puesto luz donde solo tenía sombras.
En cosas insignificantes, pero que se notan, o en las grandes que te salvan.
Gente inesperada que aparece sin pensarlo, de la que ni imaginas, porque ni conoces, y oye, de pronto FACTOR UAUUUUU… GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS!!
Esta tarde he comprobado una vez más que esto es así, por eso escribo de ell ahora.
Mientras los de más cerca te ignoran, no se dan cuenta de tus gritos, necesidades o directamente te dan unos zasca en toda la boca que te dejan temblando, de pronto y de la nada, aparecen otros seres, hasta entonces lejanos, ajenos, como caídos de no se sabe donde, y te resuelven una papeleta que pesaba plomo, con la mayor tranquilidad, normalidad y generosidad.
Con bondad y buena voluntad, sin más.
Angeles. Imperfectos, humanos… pero ángeles.
Por todos los que estáis revoloteando a mi alrededor.. gracias, os quiero.
Por los que habéis sentido que alguien os ha hecho tanto bien, sin esperarlo, no olvidéis agradecerlo y valorarlo.
Por cada uno de nosotros, que tan fácil podemos estar en un lado como en el otro, pasar de buenos a malos, de malos a santos, de cero a cien o de todo a nada…
Porque al final…
Ni nadie es tan malo, tan malo, que no pueda ser bueno
Ni nadie es tan bueno, tan bueno, que no pueda ser malo.
Y esta tarde estoy, de nuevo, agradecida y emocionada, porque veo que cuando la vida te quita algo, por otra parte te lo da de otra forma, y multiplicado.
Eso sí, sólo si sabes verlo, valorarlo y agradecerlo.
Creo que aquí está la clave, así que os la chivo, por si acaso os ayuda a ver mejor a vuestros ángeles, y a actuar como tales, que también nos toca.
PD1
¿Ser ángel?
Quizá cuando no hemos sabido que lo éramos para otros, hemos creado el efecto cascada para el momento que nos ha tocaba recibir.
Yo creo cada vez más en este tipo de «leyes del universo», a mi, al menos me funcionan.