96. No, no y no
¡¡HE DICHO QUE NO!!
La importancia del NO
No por deber decir que NO -que también-… si no, porque los NO son lo que más pistas nos dan en nuestra vida.
- las cosas que NO nos gustan, para evitarlas o alejarlas
- La personas que NO nos vibran, para mostrarnos lo que no queremos ser e ir por el camino contrario
- Los trabajos que NO nos llenan, para buscar donde sentirnos realizados
- Los días que NO son alegres, para dar saltos de gozo por los que lo son
Dicen que el NO hay que evitarlo.
Que las negaciones estropean una frase, que dan negatividad.
FALSO
Y por experiencia propia, no de boquilla.
Porque esto te conviene tenerlo tan en cuenta como yo.
Aprender a decir NO ha sido de los retos más difíciles de mi vida.
¡Y lo sano que es decirlo sin miedos y lo que te potencia hacia arriba!
Ver en otros lo que yo NO quiero ser, es esencial para ir encaminando hacia lo que se ajusta más a mis deseos
Vivir en mis carnes lo que NO me ha gustado y me ha hecho daño, me ha enseñado a identificarlo y evitarlo para las próximas.
Experimentar lo que NO me ha hecho bien, me lleva a NO quererlo para los demás y actuar de la forma contraria.
Y curiosamente, cuando te plantas, cuando dices NO, cuando te pones firme, sucede lo contrario de lo que tememos:
Cuando ese NO firme sale de tu boca, demuestras autoridad, confianza, seguridad.
Y generas el RESPETO hacia tu persona.
Y lejos de ser malo para tí, es tremendamente bueno.
A tí te pone en tu lugar.
Al otro le demuestra que sabes cual es tu sitio.
Eso cambia drásticamente las relaciones.
Realmente el NO es una suma de letras tremendamente potente.
NO tengas miedo de usarla.
NO te prives de aprender de ella
NO huyas de cuando se pone frente a ti… es un tremendo espejo que no viene si no a mostrarnos lo que no vemos.
Los momentos de mi vida en los que he tomado decisiones realmente importantes (no por ello poco dolorosas) han sido cuando me han hecho reflexionar con esta pregunta tan simple y tan esencial:
«¿Hellen, quieres esto para tí, te compensa, te gusta, lo valoras?»
Y la respuesta directa y clara fue ¡¡NO!!
Y es cuando he dado el puñetazo en la mesa:
Esto NO lo quiero para mi.
Y sólo desde ahí surgen los cambios verdaderos en los que se crece, se da un salto y pasas de pantalla.
Vale para relaciones personales
Vale para temas laborales
Vale para criar a tus hijos
Vale para tratar con tus padres
Vale para cuestiones profesionales
Vale para plantearte donde vivir
Vale para hacer una reforma, para comprar un coche, para pintarte las uñas.
Vale para futuro, para presente
Vale para cosas vanales y para las más esenciales.
Aunque no seas de tattoos… porfa, “tatúatelo” el un lugar bien visible.
Y ya me darás las gracias otro día.
¿o NO?
PD1
Lo se. Decir NO nos cuesta la vida.