93. Tengo una ahijada china
Hoy ha venido a verme Vicky al terminar la feria de buceo.
Es mi ahijada.
Es china.
Somos familia.
La historia es bien curiosa y data de 1981 y no tiene desperdicio.
Una «Fausada» total que desembocó en una de esas anécdotas que siempre se escuchan con ojos divertidos y el premio de acabar teniendo familia china.
Agosto de 1981, yo en Irlanda, mi hermana ni idea, mis padres solos. Un caluroso día de agosto, sin hijas, aprovechan para ir a cenar, pero se les ha hecho tarde, está todo cerrado y terminan, no se sabe cómo, en un restaurante chino por la calle Montera de Madrid, en el que no había ni el tato. Pero ellos, valientes y dado que no había más opciones, deciden sentarse y a ver que pasa.
1981, fijaros en la fecha, que no estamos hablando de ahora.
Van pidiendo platos, pero no tienen de nada, eso que a veces ocurre fuera de temporada o a horas intempestivas. Asi que, lo más fácil, cerrar la carta y decir «mira, traéme lo que tengas, que acabaremos antes».
El caso es que cenan lo que fuera que les trajeran y al acabar entablan conversación con el matrimonio chino dueños del restaurante. El menudo y delgado, ella pizpireta y embarazadísima.
Se anima la charla, y en esto, les dicen, con esa voz de chino chapurreando español:
-Niña nacel plonto, pelooo tenel ploblema!! Nosotlos no tenel madlina pala bautizo de niña!!
(tengo que reconocer que esto contado de voz es más auténtico, porque poner este acento chino hace ganar a la historia, pero bueno, es lo que hay)
Y mi madre, como quien no quiere la cosa va y salta: -¡Mujer, no te preocupes, que eso no sea problema! ¿Quieres madrina, yo soy la madrina!»
Y ahí quedó la cosa.
Ya os podeis imaginar, que tontos no sois.
Final de agosto, por la noche, lo recuerdo perfectamente, yo tenía 13 años y estaba ya en la cama leyendo.
Suena el teléfono, de esos de góndola roja, estaba en el pasillo de casa, se levanta y responde mi padre, no sé que habla y entonces le escucho ir al cuartito donde estaban todos y bastante alterado decir:
-Sita la que has liado, ponte y a ver cómo arreglas esto…. Los chinos, que llaman «para reclamar la madrina»
Se lió buena en casa esa noche.
Yo salté de la cama al notar el follón, y mi hermana y yo flipando porque no entendíamos nada, hasta que nos lo explicaron.
Mi padre cabreado, mi madre agobiada, mi heramana alucinando…
Y yo…
Pues yo…
De repente, no se de dónde me salió esto del fondo del corazón
-Yo quiero ser la madrina!!!! Yo soy la madrina de la china, que si, dejadme!!!
Segundo revuelo de la noche, que si estás tonta, que si no sabes lo que dices, que si….
Pero Hellen es cabezota y de verdad quería; mi madre era muy clara en sus cosas y no quería; y mi padre era de los que no quieren que nadie se enfade así que arreglase era la solución más válida.
Total que se investigó si se podía ser madrina con 13 años, y como la Santa Iglesia decía que si, pues… Hellen fue la madrina de Vicky Chenni Chen Liu.
La verdad que fue un puntazo, el bautizo mogollón de chinos y nosotros como únicos españoles, toda una experiencia.
Pero lo verdaderamente bonito de esa historia es que, de esa forma tan tonta, la familia Faus Gallejones, española de arriba a abajo, quedó ligada a la familia Chen Liu, y desde ese momento se creó una relación muy bonita, aumentó la familia y nació un vínculo precioso entre ambas familias, que se conserva hasta hoy.
Así que si, tengo una ahijada china de verdad, y familia china de verdad.
Y estoy encantada, y nos encanta vernos y compartir, aunque lo hagamos poco a menudo, pero recordar el origen de esta historia y lo vivido ambas familias durante tantos años es bien bonito, a la para que curioso, realmente curioso.
PD
Cuidado con las reacciones espontáneas, que pueden llevarnos a situaciones totalmente impredecibles y cambiar el resto de tu vida desde entonces.
En este caso, la espontaneidad de mi madre resultó en algo muy bueno, pero según y como, puede liarse bien…