Opiniones

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84. Un recuerdo del Faus Hütte
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82. Gente que se esconde. Gente que se muestra
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La vida te da olas. Te revuelcas o las surfeas
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37
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Comenzando proyecto
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No te valides con la atención de los demás
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Alma de cumbre y corazón de mar

84. Un recuerdo del Faus Hütte

29 de enero, San Valero, Rosconero, en Zaragoza.
Mientras mis colegas maños están de fiesta hoy con el tradicional roscón del día del patrón de la ciudad, hoy justo va y recibo un whasap con una foto que me ha vuelto a esos días de estudiante en Zaragoza, a «aquellos maravillosos años».

Es la foto del folleto (ahora llamado «flyer» que si no usamos anglicismos, parece que no sabemos hablar, en fin…) del Faus Hütte, ese hotel maravilloso que en su cincuentena larga, construyeron mis padres cuando ya dieron por finalizada la etapa de Madrid, y que fue referencia para amigos, clientes, familiares…

Un hotel de montaña de verdad, creado por montañeros.

En el corazón del Pirineo Aragonés, en Villanúa, un pequeño pueblo a mitad de camino entre Jaca y Candanchú, a los pies de la Collarada. Ahora creo que es un albergue, pero sigue manteniendo su forma y es perfectamente reconocible.

Hace años que no paso, pero supongo que seguirá igual la fachada… Si alguien vais por la zona, a esquiar o patear, antes de entrar en Villanúa pueblo, justo después de la gasolinera, a la izquierda, tendréis que identificarlo con el gran balcón de madera.

Y si me hacéis una foto y me la mandáis, me daréis un alegrón (o un susto según como esté el tema)

Hemos vivido ahí cosas bien bonitas todos, familiares, amigos, conocidos, gente de montaña, clientes, visitantes…

Se crearon unas relaciones preciosas, reímos, lloramos, crecimos…

Es el entorno de una parte muy intensa de mi historia, esa juventud rebelde y desatada en la época que yo estudiaba Veterinaria en Zaragoza e iba y venía continuamente fines de semana, vacaciones, puentes carretera arriba y abajo. Por esas curvas aprendí a conducir, empezando a pasar ese puerto de Monrepós con auténtico terror (no, no estaba como ahora, yo lo viví con sus curvas terribles…), hasta correr como una loca.

Algunos de los que estáis a este lado de este mail habéis compartido buenos momentos conmigo en ese trayecto, en ese destino, con mi familia… Era un hotel, cierto, pero la hospitalidad de los Faus venía de antes de ser hosteleros.

 

Si puedes rescatar algún recuerdo, foto, momento… porfa… no dudes en hacérmelo llegar, me encantará 🙂

No me voy a alargar, porque ya he escrito del Faus-Hütte aquí...

👇

«El hotel Faus-Hütte»

Te invito a pasar por ese rinconcito del Pirineo forrado de madera, calor de hogar, nieve, verde y mucha, mucha ilusión donde tantas cosas pasaron y tanto vivimos. Desde 1985 que empezó a construirse hasta el 2000 que se vendió, fueron unos años rmuy intensos y especiales para toda mi familia.

Ya ves, por mi historia corre alma de montaña, y sin dejar de gustarme y realmente disfrutar en ella, siendo la nieve mi segundo elemento, sin embargo yo soy un ser de mar.

🙏 Y como parece que no puedo escribir «sin moralina» aquí dejo el mensaje:

No importa donde crecemos y lo que nos enseñen o lo que veamos….

Al final cada uno tiene que buscar su propio camino, ir donde realmente se siente llamado, encontrar «el lugar propio» y construir ahí en firme, con buenos cimientos, y toda la ilusión.

Mis padres lo hicieron, dejando la vida cómoda y cosmopolita de la calle Encinas 17 del barrio madrileño de Chamartín para comenzar de cero en un pueblecito de montaña aragonés. Unos auténticos valientes.

Yo he seguido sus pasos, consiguiendo mi sueño de vivir frente al mar, también construyendo y luchando desde cero, -siempre gracias a ellos-, pero sin olvidar mi esencia de montaña, la que me ha forjado.

Sita, Faus… Gracias por enseñarme esta enorme lección.

Y gracias, mil gracias, Esperanza (y Juanjo) que no se si me seguís leyendo, por hacerme hoy volver a este pedacito tan bonito de mis recuerdos 😍

PD.
Juanjo y Esperanza, tengo pendiente un escrito de un «ángel». Está en boceto, además de en mi corazón. Cualquier día sentiré que me dice, venga, Hellen, sueltalo ya… y aparecerá entre nosotros de nuevo a través de estas palabras que me salen de tan dentro…

82. Gente que se esconde. Gente que se muestra

Hay personas que se esconden, que huyen de su propia realidad.

Que sufren por ser lo que son, que no se permiten sentir lo más auténtico propio, que tapan su ser más profundo con mil y una capas, hasta el punto que jamás imaginarías lo que hay de verdad en su vida, Y ni los más cercanos conocen de verdad.

Que aunque sean cosas de lo más normales, bonitas y disfrutables, lo vuven desde el bloqueo y el temor. Se justifican con sus sufrimientos y situaciones duras, de esas que todos tenemos, para no dejarse ser ellas mismas. En lugar de aprender de ello, se avergÜenzan, se esconden, se tapan, tratan de ignorarlo, incluso, ante sí mismos.

Hay otras, sin embargo, que hacen totalmente lo contrario.

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La vida te da olas. Te revuelcas o las surfeas

Miguel Comís, en su canal Esto Sigue Creciendo me hizo una entrevista bastante peculiar el otro día.
Entrelazando lo profesional, lo personal, lo humano y casi hasta lo divino.

Me ha encantado la experiencia y su presentación y resumen, os lo copio tal cual, y si teneis 35 minutos, o incluso la mitad si lo escucháis a velocidad x2, os invito a escucharnos.

Muy interesante, y con las 3 preguntas finales que me ha hecho, ya para flipar:

1- ¿Qué es para tí «vivir»?

2- ¿Qué le dirías a tu Hellen de 12 años?

3- ¿Qué le dirías a tu Hellen de 95 años?

4- ¿Qué le diría la Hellen de 85 años a la de ahora?

Si queréis saber mis respuestas, ya sabes… dale al play.

Gracias Miguel, ha sido un placer ese ratito de charla tan fuera de lo habitual, ¡me ha encantado! 🌐 Y como es de bien nacidos ser agradecidos, aquí su web, por si quereis saber lo que hace (, y quien sabe, si no atreveros a ser entrevistados por él.

Spoiler: lo pone fácil 😉

Esta es su presentación, la que sale en Youtube. Tampoco tiene desperdicio.

¿Qué lleva a una veterinaria a crear una agencia de viajes para gente que quiere viajar sola, vivir medio año en el mar, bucear en Maldivas y seguir adelante después de perder a su padre, hundirse su empresa, pasar una pandemia y un divorcio, todo casi a la vez?

En esta conversación con Hellen, hablamos de mucho más que viajes:

👉 Cómo nació su proyecto al detectar una necesidad que ella misma tenía.
👉 Qué significa reinventarse cuando la vida te revuelca como una ola una y otra vez.
👉 La mentalidad que le ha permitido ver cada “desgracia” como un aprendizaje (sin negar el dolor).
👉 La importancia de entender que cada persona ve el mundo con unas gafas distintas y cómo un simple “hasta siempre” puede significar cosas opuestas según quién lo diga.
👉 Vivir el presente vs. perseguir la felicidad como si siempre estuviera en la siguiente meta.
👉 Escuchar la intuición, equivocarse sin miedo y cambiar de camino aunque “no tenga sentido” para los demás.

 

▶️ Por si no puedes ver el insert, aquí el enlace:  Entrevista a Hellen por Miguel Gomis

37

El 37. Mi número.
Muy raro. Puede ser. Vale, como yo…rara.  O, digamos, fuera de lo normal (¿lo normal?! Algún día hablar de esto… ¡¡ay las caries!!). La gente suele elegir un número simple, del 1 al 10… o un poquito más.

El mío siempre ha sido este, el 37.

No me preguntes el origen, pero desde los 8 años, ya viene conmigo. Era mi “número de clase” en el cole. Tan solo no fui “el 37” en 2 cursos, y me fue fatal: En 6º de EGB que me pasaron al B y no me moló nada ser «el 5» 🤮🤮 eso de ser de las primeras era terrible, quien haya sido «de las primeras de la lista» sabe que eran los más pringados para todo… Y en 7º que era nada menos que el 42, ¡¡¡la última de la clase!!!, fue horrorosito también, oye… eso de ser la primera cuando empezaban por el final era siempre muy mala noticia!!

Por lo que fuera, este número me ha seguido toda la vida y es tan mio como yo misma.

No lo dudéis, cuando cumplí los 37 años saltaba de alegría y emoción… Y debo añadir que fue un año realmente increíble, y lleno, lleniiiiisimo de cosas buenas, divertidas, nuevas, interesantes… De viajes, aventuras, sexo, experiencias brutales y diversas, y ya casi cuando acababa el año, como colofón,   encontré “esa persona” de la que me enamoré hasta las trancas, me asenté, me casé, hicimos muchas cosas en común … (Vale, sí, luego me separé, todo dio la vuelta, se fue a la mierda y me enfadé que Disney, pero es que ya no tenía 37 y eso no cabe aquí ahora jeje…)

El 37 sigue conmigo. Siempre. Encontrado o buscado.

Y por eso fueron 37 los “elegidos” para ser “pioneros conejitos de indias” de mi newsletter. Como los 0 por delante no cuentan y soy muy de símbolos, celebraré cada 0 a la derecha: 370, 3700, 37.000, 3.700.000….  -Vale, vale, Hellen, no te flipes…-

37

Desde ahora, cuándo veas un 37, seguro que piensas en mi 🤩 3️⃣7️⃣  🙌

Comenzando proyecto

Pues nada, que después de muchos meses (algún año, diría yo) pensando en que debería hacerlo y cómo, al final, voy a dar el salto a eso de escribir por mail «newsletters», boletines o simplemente lo que me parezca, que

es lo que al final será.

Tipo lo de escribir las cartas de antes de toda la vida que no sabías realmente lo que ibas a contar, pero ahí le dabas al boli (yo mucho) y luego metías esos papeles en un sobre, lo cerrabas con la lengua, con esa misma saliva pegabas el sello que correspondía (suena a guarrete, pero los que no habéis vivido nunca eso, de verdad, que no lo era jeje), y a buscar un buzón donde meterlo y esperar que llegara… que era también parte de la aventura.

Ahora voy a escribir, pero en cuando le de al botón va a llegar directo al mail.

Que sea abra, lea o no… ya es capítulo aparte de cada uno. Y tecnología manda.

Para el primer envío he rescatado mi lista de contactos personales, doy por hecho que bastantes se darán de baja, que ni lo verán… quizá alguno responda incluso, o retomemos relaciones dilatadas en el tiempo…  lo va a recibir gente que me conoce y con la que ha habido contacto y algún tipo de relación en cualquier momento de nuestra vida.

No se, un poco a la aventura, pero ¡¡allá vamos!!

Y si no te ha llegado y te apetece ver qué diantres va a contar la loca de Hellen, pues nada, por algún lugar está el botón de subscribirse, que eso a estas alturas ya sabemos todos como va.

P.D. Después de mis 4 primeros envíos,  me siento muy sorprendida por la acogida, y sobre todo lo bonito que está siendo «recuperar» gente que llevaba mucho tiempo con el contacto perdido.
P.D 2 – En esta misma web, he creado un apartado con todas las newsletters que voy escribiendo, primero para tenerlas recogidas yo misma, y para los que se apunten después de un tiempo, por si quieren leer anteriores, o para tener un registro por si en algún momento quiero mandar alguna en concreto a alguien o para lo que sea. AQUÍ 👉 ARCHIVO NEWSLETTERS

No te valides con la atención de los demás

“No te valides con la atención de los demás”

Creo que se lo escuché decir a Isra Bravo, últimamente le estoy leyendo/escuchando bastante, pero no podría confirmarlo.

Es de esas frases que resuenan, anoto y lo que me inspiren. De cualquier modo, dicha por él o quien fuera, es una realidad de esas que flotan pero no calan.

Así que venga, me voy a desnudar un poco

 

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Alma de cumbre y corazón de mar

Mira que me han hecho entrevistas a lo largo de mi carrera profesional, especialmente desde desde que fundé ViajarSolo en el 2002, pero esta me ha tocado muy muy al fondo y es realmente diferente y especial. 

Me ha hecho tomar conciencia que lo que somos no es si no el fruto de lo que vivimos, y que cuando empezamos a contar décadas con muchos dedos, toda nuestra historia tiene una línea de fondo, un significado antes invisible, un trazo imborrable. Porque todo lo que soy, he hecho, conseguido, fallado y aprendido, realmente viene de lo que tengo en los genes, y ahí, los protagonistas son mis padres, Sita Gallejones y Agustín Faus. 

Gracias, Juan Carlos, por una labor periodística impecable y preciosa; es fácil hablar de una persona, pero difícil ligar  como tú has hecho las experiencias y logros a la magia de la unión de sus progenitores y sus circunstancias,

CON ALMA DE CUMBRE Y CORAZÓN DE MAR

Os invito a leerlo, no por prurito personal, si no porque descubriréis mucho y hermoso de las dos figuras de referencia de mi vida, sin quienes que yo no sería nada de lo que soy.

 

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