Coventry (UK) – Un lugar de sorpresas
Menuda sorpresa de lugar.
Una ciudad del centro de UK a la que no se me habría ocurrido venir jamás en la vida, y resulta que me ha dejado muy pero que muy gratamente sorprendida.
A ver, que tan solo he pasado un día, y dedicado a la ciudad de verdad tan sólo unas horas, no voy a ir de que la conozco como lo que más, ni de guía turística de la zona, pero sí que estas horas han sido más que suficientes para descubrir un lugar especial.
Venir aquí ha sido un rebote. Un doble rebote, por ser exacto.
De primeras, para acompañar a Londres a nuestro colaborador, fotógrafo y videógrafo en BuceoyViajes, Xavi Clotxa a recibir su premio en prestigioso certamen de Fotografía Submarina UPY (Underwater Photgrapher of the Year).
De ahí evolución a pasar un día en Londres.
Y como se dice, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid y se celebraba la Feria de buceo de UK en Coventry, pues allá que nos vinimos.
Salir a dar una vuelta por el núcleo urbano de la ciudad donde que aloja el Go Diving Travel Show UK tras la jornada ferial ya entra en lo normal, y esta es la razón por la que hemos acabado aquí.
COVENTRY, en el centro de UK
No esperaba nada de esta ciudad. La primera idea era quedarse en Birmingham, que tiene más nombre y está el aeropuerto de donde regresamos a Barcelona, por eso de la distancia. Pero visto que estaba a mitad de camino entre ambas (Birmingham y Coventry) y que esta segunda parecía tener algo más de sustancia que la primera, reservamos aquí hotel. Sin más.
Cenamos en un japonés que no tenía nada de especial, y al salir apetecía paseo. Y ahí es cuando empezaron las sorpresas.
Lo primero sin lugar a dudas fue Spon Street, en el casco histórico
¡¡y tan histórico!!
Era de noche y tengo que admitir que según veía no daba crédito a los edificios que tenía delante, algunos perfectamente iluminados, otra en la más negra oscuridad…
Todos tenemos en nuestro imaginario la representación de esas calles típicas de las películas inglesas, ya sea en Harry Potter, Braveheart o The King, o cualquier otra, enseguida nos viene a la mente. Y eso me ocurrió, que me sentí como en medio de un regreso al pasado o en un escenario de película.
Las típicas casas antiguas inglesas, calles empedradas, dos plantas, con sus faroles fuera, en blancos y negros, maderos oscuros o el basto ladrillo visto… tal cual sacadas de esas historias de la edad media, donde los personajes pasean, pelean, comercian o se retan… Casi podía ver tipos con largos abrigos, mujeres con faldas largas, refajos y corpiños; sentir los ambientes sudados, espesos, caldeados en los interiores y agitados y bulliciosos en los exteriores.
Todo eso que te dispara a tiempos antiguos, por supuesto alterna con casas y edificios «normales», modernos, de cualquier lugar, e incluso con muchas alturas al fondo. Un contraste totalmente inesperado ante lo que mi primera reacción fue quedarme parada.
Según salimos del restaurante la idea era ir en dirección a la Catedral, pero yo, por esas cosas de la intuición, insistí en seguir por en sentido contrario, veía luces, escuchaba ambiente, «sentía algo»… y casi tuve que empujar a Xavi, que iba Google Maps en mano en dirección opuesta a un «pub recomendado» a por su merecida Guinness.
Nos habríamos perdido esto de noche que ha sido mágico.
Porque, según avanzábamos, ¡bingo! ante los ojos iban apareciendo casas torcidas, como antiguas, con un sabor a tiempos pasados, que nos preguntábamos ¿¿pero esto qué hace aquí, en medio de una ciudad sin más??
Cierto.
De haber actuado a lo «turista» y buscar qué había que ver o hacer, no hubiera sido sorpresa.
Esta es ya mi forma de ir por el mundo, así voy cuando viajo para mi. No miro nada, me dejo llevar por lo que encuentro. Me da igual «ver que no ver», nunca tengo la sensación de perderme nada, y siempre la de encontrarme cosas.
Y de ese modo, el de dejarse llevar, casual, sin pensar ni mirar nada, hemos entrado en lo que indicaba como un Pub antiguo que se hacía muy apetecible para tomar una cerveza.
En la fachada, en grande «Public House» y con el apunte de Xavi «De ahí viene el nombre de Pub«, algo nuevo aprendí.

El interior era tan flipante como el exterior, todo como habitaciones separadas, en madera, con sus chimeneas, techos bajos, oscuro, acogedor… lleno de gente bebiendo y disfrutando, que al fin y al cabo, es un bar y es sábado por la noche.
Hemos compartido mesa con una pareja súper agradable que nos ofrecieron sitio, y pasamos con ellos una velada de los más agradable, conociendo algo más de la zona y el lugar en el que habíamos aparecido de pura casualidad.
Cada estancia del bar, en origen era una casa entera. Así vivían, bien apelotonados. El pasillo era una de las calles. La habitacion más grande del bar, en su día, una iglesia, con su púlpito y todo. ¡¡Quién lo diría!!!
Ha sido al salir que hemos leído el cartel con la leyenda de ser el Pub más antiguo, nada menos que del siglo XV… el famoso Old Windmill Pub.
Y ahí nos hemos hecho conscientes que efectivamente, estábamos en un sitio especial, no hay muchos Pubs con esta historia detrás.
Pero no el único, hay hasta 5 en la ciudad con este pasado, aunque de algún modo recuperado de ruinas y restos, pero conservando muy, pero que muy fielmente, ese sabor antiguo tan, tan especial.
Cambiando de aires, el paseo de vuelta al hotel nos llevó por donde originalmente queríamos ir.
Interesante de ver las iglesias y las torres que destacan luminosas en el perfil de la ciudad. Se conservan las ruinas de la antigua Catedral, alrededor de lo cual han construido lo demás, y la vidriera de la entrada, iluminada incluso siendo tarde, resalta, sobre todo esta noche en que el cielo no estaba cubierto del todo, sino salpicado de nubes, con la luna asomando, y dando un contraste de colores de lo más artístico.
Pero lo que más nos ha flipado de la zona, ha sido enterarnos con estos amigos de Pub, que muy cerca de aquí hay un punto de buceo interior realmente importante en UK. Y lo curioso es que no nos hemos enterado en la feria de Buceo, si no entre cerveza y risas en una conversación de bar…
Al explicarles qué hacíamos en Coventry, que no es lugar turístico (la pregunta «¿qué hacéis aquí?» fue el disparador de entrada), nos contaron como curiosidad que precisamente hay un punto de buceo realmente importante de UK.
Se trata de una antigua cantera inundada donde han hundido todo tipo de artefactos (autobuses, coches, camiones, avioneta, submarino, barcos….) para hacerlo atractivo a los locos del buceo y amable para el medio acuático y los animales que encuentran refugio en estas estructuras.
El lugar se llama Stoney Cove, y aunque no me busques ahí si me pierdo, dado que no me gustan los pecios especialmente y no soporto bucear en agua fría y con poca visibilidad, me ha parecido realmente interesante.
En fin, esto no pretende ser para nada un típico post “turístico” de un lugar, porque poco cuento del sitio, pero sí un recordatorio y recomendación para ir con los ojos siempre abiertos cuando vamos donde quiera que sea…
Porque descubrir y sorprendernos con lo inesperado es parte de la magia de salir de nuestro ambiente más cercano, y una forma muy muy sencilla de alegrarnos la vida sin necesidad de grandes experiencias.
Os dejo con algunas fotos de la zona, y estoy segura que la próxima película que vea ambientada en la Inglaterra Medieval, voy a recordar la cerveza del Old Windmall con una sonrisa.









































