Hellen y KokeBienvenid@s a mi espacio

Un lugar para relajarse, leer, expresarse y dejarse llevar.

No esperes mucho. No busques nada. Si te gusta, quédate. Si no, gracias por venir.

1
La luna llena sobre el Kivuca
2
Estrenando al Kivuca. Capítulo 4. Porque no hay dos sin tres
3
Estrenando al Kivuca. Capítulo 3. Comienza una nueva vida
4
Estrenando al Kivuca. Capítulo 2. La Travesía y «En los barcos siempre pasan cosas»
5
Estrenando al Kivuca – Capítulo 1 – «La noche de bodas»
6
Estrenando al Kivuca – Preliminares. Los nervios
7
El vértigo de los 10 años

La luna llena sobre el Kivuca

1. EL HOMBRE PROPONE…

El jueves recibo una llamada muy agradable, con una proposición totalmente deshonesta, de Luis, un artista de la vela que nos está enseñando muchísimo a navegar!

– Pregunta a tu tripu si os apetece salir mañana por la noche, que hay luna llena y estará bien bonito…
– ¡¡Claro, eso no se pregunta, por supuesto que salimos!!

Asi que ayer, viernes santo, planeamos una salidita nocturna con el Kivuca, la primera desde que está conmigo…

Leer más

Estrenando al Kivuca. Capítulo 4. Porque no hay dos sin tres

Amanecía otro día en Alcanar.

La idea de quedarnos para hacer los papeles del barco se tuvo que cancelar porque falta una cosa por llegar. Tampoco pudimos encontrarnos con otro amigo de aquí que tiene barco, asi que las tres marías nos fuimos al barco a «marujearlo» un poco. Que si organizar esto, que si sacar todo de los enoooormes tambuchos y ordenarlos, que si tomar medidas, que si poner más defensas, que si tirar lo que no vale, que si probar todo lo que quedaba por toquitear, que si qué ponemos aquí, que si sacar las fundas para que la madre de Teresa nos haga unas sábanas a medida, que si…. ¡ostras, si ya son las 14’30!!

¿¿Oye, y por qué no comemos aquí???

Pues claro…. Ale, ¡A sacar la mesa!
Si, si, que también tenemos una mesita estupenda para la bañera… super mona, oiga! Saby se fue a casa a buscar los restos del fin de semana mientras terminábamos de hacer hueco, y allí que estrenamos ese comedor privilegiado que nos habíamos montado.

Por favor, qué maravilla, ¡¡¡ahora ya sé por qué la gente está tan enamorada de sus barcos!!!
Con ese solecito tan rico, solas en el puerto (un lunes a las 2 de la tarde, ya os podéis imaginar), disfrutando de otra vertiente de Kivuca, tan acogedor y práctico… ¡ya se donde vamos a pasar horas y horas este año !

Recogemos todo, nos miramos y… ¡venga, valientes, ¿vamos a por ello?!
No sopla ni una gota de viento, el mar está como un plato, tenemos todo reciente y fresco de ayer… ¿no vamos a ser capaces de sacar este barquito, dar una vuelta y volver? 

Leer más

Estrenando al Kivuca. Capítulo 3. Comienza una nueva vida

Entre el cansancio y el cava, no me fue difícil caer a los brazos de morfeo, pero me duró lo justo para reponer fuerzas, que el día que amanecía, era otro pasito más en la vida de “una que tiene barco”

Estuve un rato viendo el cielo clarear y pensar todo lo que quería hacer, recordando la travesía, y dejando que la sonrisa se siguiera extendiendo al saber que, si no tuviera una casa delante, desde esa misma posición vería la popa de Kivuca descansando de la jornada.

Hoy vamos a salir todos, ya en plan tranquilo y dominguero, pero le voy a decir a Jordi, que no haga nada, que tengo que hacerlo yo todo, desde largar amarras (eso es fácil!), hasta sacar el barco, velas y lo que haga falta..

¡Qué cosa, ya estaba emocionada perdida otra vez!

Leer más

Estrenando al Kivuca. Capítulo 2. La Travesía y «En los barcos siempre pasan cosas»

CUANDO SE CUMPLE ESO DE QUE… «EN LOS BARCOS SIEMPRE PASAN COSAS»

Después de las despedidas, los besos, los abrazos, las monerías… largamos amarras y salimos del puerto.

Jordi a la caña y yo flipando en colorines, no por navegar, que no es tan nuevo, sino porque esta vez, ya si, estoy navegando en “mi” barco.

Los nervios de la semana parece que han bajado un poco; anoche era curioso como de pronto sentía como si hubiera estado toda la vida en este barco, y en esos primeros momentos tranquilos solo trataba de dejarme llevar por las sensaciones, aunque la tensión no desaparecía del todo.

¡Es un momento único de mi vida y estoy que me salgo de contenta! 
Leer más

Estrenando al Kivuca – Capítulo 1 – «La noche de bodas»

 

Viernes 9 de marzo de 2012, al fin llegó el gran día en que me convertiría en armadora, o como vulgarmente se entiende, propietaria de un barco. El día en que independientemente del nombre, yo cumplía una especie de mantra que siempre había rondado en mi cabeza y dicho en voz alta “algún día tendré un barco”.

La idea inicial, por temas de logística varios, era el de ir a Tarragona yo sola, y pasar esa primera noche en el barco, para por la mañana ya recibir a Jordi, hacer la travesía y encontrarnos en Alcanar con todo el resto de la tropa.

Pero las cosas van cambiando y evolucionando, y lo que iba a ser una “noche romántica de dos” (el barco y yo), se convirtió en algo mucho menos íntimo, un trío + el barco, pero sin duda mucho mejor, más divertido y compartido, como tienen que ser estas cosas.  Lo organizamos de otra forma, sin traer al gato, que era uno de los problemas que veíamos (¿¿cómo iba a llevar Jimmy el estar en un barco???)  y Saby y Teresa se quedaron conmigo. ¡¡guay!!

Leer más

Estrenando al Kivuca – Preliminares. Los nervios

Dicen que en la vida del armador hay dos momentos realmente felices: el día que compra el barco, y el día que lo vende.
Del primero doy fe totalmente y como tal voy a relatar, por capítulos, como fueron mis primeros momentos con el «Kivuca», este increíble Furia 25 que me robó el corazón desde el primer momento que lo ví. No estoy para nada de acuerdo en eso de que da felicidad venderlo, porque un barco, un velero más especialmente, son parte de uno mismo, es curioso cómo estos artefactos flotantes llegan a crear tanta complicidad y formar parte de la familia. Se les quiere, se les habla, se les entiende, se les regaña, se les mima, se les añora y se les admira. Kivuca, esto va por ti!

Leer más

El vértigo de los 10 años

Lo siento, pero esta es larga… 🙂

30 de diciembre de 2011

A tan solo unas horas de cambiar de año, voy a compartir algo aquí.

Es una sensación de vértigo aderezado con otras muchas sensaciones: gratificación, adrenalina pura, sorpresa, expectación… y mezclado con lo que todos conocemos tan bien, la impresión de que el tiempo va pasando, rápido, veloz, y que no siempre nos damos cuenta.

El caso es que este año que comienza, el 2012, ViajarSolo.com va a cumplir la friolera de 10 años. ¡¡Una década ya!!  Dista mucho de ser “solera” para un negocio, pero tampoco son pocos años, especialmente en este sector que bien sabemos que no es ni especialmente fácil ni generalmente agradecido, que cambia y se modifica de forma imparable y que para colmo, estos últimos años se está haciendo particularmente complicado.

¡Pero aquí estamos, aguantando y continuando!

 

Recuerdo perfectamente las caras de escepticismo que veía alrededor cuando hablaba de esta idea. La palabra “single” que ahora está tan de moda, nadie la relacionaba con otra cosa que no fueran los antiguos vinilos de música. Hacer viajes para gente sola, sonaba a algo realmente marciano. Internet era todavía un campo que no se sabía por dónde iba a salir. ¿Cómo pretendía unir todo eso? Pero allí estaba yo, cabezota y convencida de algo que la experiencia, la intuición o ambas me habían ido conduciendo a la extraña seguridad de que no era tanta locura.

 

Hace pocos días me reuní con el director del curso de Creación y Gestión de Pymes que hice en los comienzos, donde presentaba este plan de negocio. Era un curso importante que valía un dinero, de una reconocida escuela empresarial, con unos profesores fabulosos, pero al estar subvencionado por la Casa de la Mujer de Zaragoza. Explico esto porque había que pasar un proceso de selección para poder ser de las afortunadas a realizarlo, y era él quien nos entrevistaba. Nos reímos un rato y me dijo… “Me acuerdo perfectamente cuando me explicaste el proyecto. Viajes para gente que va sola, y por internet??? ¡Me sonó a chino! Te hubiera dejado fuera, sin más. Pero en 5 minutos tus argumentos me convencieron totalmente… ¡y mira dónde estás ahora!”. Aprendí mucho, pero sobre todo a ir venciendo esas preguntas, a veces hasta incómodas, de plantear algo diferente y que rompía un poco hasta con tradiciones y formas de ver la vida quizá bastante tradicionales.

 

Y ahora… Cumpliendo 10 años! Parece sorprendente, pero así es…

En el 2002 nació ViajarSolo.com y ahora toca celebrarlo, porque es motivo de alegría y mucha satisfacción.

 

No voy a dar la chapa con todo lo que ha pasado este tiempo, pero ha sido una evolución firme y constante, sin grandes subidas, y posiblemente por ello, sin derrumbes, aunque evidentemente, nunca libres de algún batacazo que otro, de decepciones, y de sorpresas, porque las cosas no siempre salen como uno las imagina. Pero también de muchas alegrías, de reconocimientos, de palmaditas en la espalda y de aciertos.

 

Creo que esto es lo bueno de las empresas, que es un camino totalmente virgen, donde más o menos puedes saber dónde y cómo empiezas, pero nunca cómo van a ser los pasos a seguir. Cada momento es una encrucijada, un desvío donde elegir hacia dónde tirar, una toma de decisiones, un atreverse, un saber decir que no y por qué no, también retroceder.

 

Seguir una línea no siempre es fácil, pero es algo que he tenido siempre más o menos claro, y por lo visto he sabido transmitir y contagiar a mi equipo, esa gente maravillosa que forma esta gran familia que somos, y que hacen que ViajarSolo sea lo que hoy es.  No sé si mejor o peor, pero digo yo que no lo estaremos haciendo tan mal cuando se nos mira, se nos copia y lo más importante, se nos “usa”. Y es esto lo que realmente nos interesa, que la gente viaje, que no se quede nadie en casa por temor a ir solo, que los tabús sobre los viajes y la forma de viajar queden en el olvido y se descubra este mundo tan amplio y tan hermoso, lleno de posibilidades donde encontrar a otros que comparten nuestros intereses viajeros de una forma nueva, donde antes no podíamos llegar. Son miles de personas, todas “una a una” que han ido llenando cada salida, que han descubierto una nueva forma de viajar, de relacionarse, de romper con costumbres ya obsoletas pero no por ello menos presentes. Cientos de destinos, cerca, lejos y muy lejos, donde todos nuestros viajeros han disfrutado de su vida, de su momento, de su situación. ¡Eso es lo más bonito de ver cuando se mira atrás!

 

Es sencillo… apasionados por viajar, contagiando esta pasión.

 

Quizá sea el punto nostálgico de terminar un año, pero es que en estos tiempos en que todo se pinta tan feo, me gusta reforzar la idea de que con ilusión, ganas y un trabajo bien hecho, sin mirar demasiado a los lados ni dejarse influenciar ni pisar, todos podemos seguir adelante, cada uno en nuestro camino, porque siempre hay cosas por hacer, cosas por crear, cosas por retomar, ideas que desarrollar y gente, mucha gente a la que ofrecer aquello que sin nosotros no podría conseguir.

 

Invito a cualquiera que tenga una idea, una ilusión, una intuición de algo nuevo, diferente, rompedor que vaya por ello. No trillemos caminos ya pisados, no copiemos, ni pisemos, hay mucho nuevo por hacer y ser el primero, el que abre la huella, quien se atreve cuando nadie da un duro por tu idea, es lo que realmente hace crecer y da valor.

 

Miradlo, esta era una idea loca y ya entra en sus 10 años de vida. No sé cuánto más estaremos aquí porque la vida fluye y es un misterio, pero sí sé lo que hasta hoy hemos tenido, y ese vértigo con el que comenzaba es el que da fuerzas para seguir.

 

¡Ojalá que os contagie si es que no lo estáis ya!

 

Muy feliz año a todos y que el 2012 y los que siguen os traigan todo lo que merecéis, que seguro que es mucho y bueno.

Nota publicada en mi facebook el 30 de diciembre de 2011

 

 

Todo el contenido de esta página es propiedad y opiniones personales de © Hellen Faus. Los contenidos externos están indicados o vinculados a sus sitios web o sus autores. Si ves algo que no debería estar, equivocado o incorrecto, no dudes en hacérmelo saber.

Verified by ExactMetrics