Experiencia «Hombre al Agua» (MOB) navegando

MOB navegando

Hombre al Agua con chaleco y salvavidas

El temor de cualquiera que pasa tiempo en el mar es, siempre e inevitablemente el caer al agua, y el quedar flotando en ella sin que nadie te vea. Por este motivo, las medidas de seguridad, ya sea en navegación, buceo o cualquier actividad náutica, son imprescindibles y cada vez todos más consciente de ellas.

Navegando en velero, en escoradas, con el mar en movimiento, por alguna maniobra rara, o tener que ir a proa a arreglar algo, el acabar en el agua es, sin duda peligroso. Por muy despacio que vaya una embarcación, a un solo nudo de velocidad (para profanos, no llega a ser 2 km/h), ni aunque seas el mismísimo Phelp, vas a alcanzar el barco a nado. E, inevitablemente, en breves segundos vas a estar muy lejos del barco, y no se te va a ver. Luego está el tema de que si lo alcanzas o está parado, si no hay nadie a bordo que te ayude a subir y no hay ninguna escalera o plataforma que facilite el acceso, es prácticamente imposible para los humanos standard (supermanes o superfuertes no incluidos… o sí), subir por uno mismo. Así que está claro…. mejor no caerse.

Pero en la vida no podemos controlar todo, así que si tienes la enorme mala suerte de caerte… ¡¡que sea con chaleco!!

Simulación Hombre al Agua desde el Kivuca con chalecos autohichables

Hace un par de meses, a final del verano y antes que el agua se pusiera demasiado fría para hacer pruebas, decidí que era el momento ideal para probar si de verdad funcionan los chalecos que tengo para navegar, los llamados autohinchables, que en el momento de tocar el agua, se activa su dispositivo y se infla una enorme y amarilla cámara de aire cuya misión es salvarte la vida, manteniéndote a flote, independientemente de tu salud, y haciéndote visible en el inmenso azul del mar.

El dispositivo que logra este pequeño milagro, es una pequeña bombona de gas, con una pastillita de sal que al contacto con el agua se disuelve, hace que se suelte una pieza que tapa una especie de pincho, que entonces ya libre, perfora el cierre de la botella, inyectando su gas, y llenando la cámara.

Acabas embutido como una longaniza, pero mantendrá tu cabeza a salvo, y si en el peor de los casos, estás inconsciente o en mal estado, no tendrás que luchar por mantenerte a flote.

Los fabricantes indican cambiar el kit cada 2 años (1 o 3, según las marcas), pero el tiempo pasa que no te enteras, y de repente me di cuenta que no lo había cambiado nunca en los 2 chalecos que tengo (¡error!), y que por tanto al menos tenían 5 años, el tiempo que hacía que los compré… La pregunta era entonces ¿funcionarán?

Así que, antes de proceder al cambio del dispositivo, decidí probarlo, para testear las sensaciones tanto del chaleco en sí, como el de quedar a la deriva, vamos, lo que viene siendo una simulación de Hombre al Agua (MOB) controlada.

La experiencia

Llevábamos días pensando hacerlo, pero no siempre las condiciones eran las ideales, ya que con viento fuerte y ola no nos parecía lo mejor, no fuéramos a liarla sin motivo. Así que el domingo 3 de septiembre, salimos a navegar, hacía poco viento, y al ratito prácticamente cayó. ¡Era el momento! Habíamos avisado antes de salir de que pintaba el día como para hacer la prueba, así que, con todo estudiado y controlado, nos pusimos manos a la obra.

Ibamos 3 ese día sólo, Alegría, Luis y yo. Digo pocos, porque durante el verano habíamos hablado de hacerlo varias veces y éramos un grupo con tantas ganas de hacer la prueba, que hasta hubiéramos tenido que ir con otro segundo barco (la motora del club) para estar todos. Pero el hombre propone… y las situaciones vienen como vienen, así que al final, nos quedamos 3. Suficientes para la prueba, aunque una pena porque sé que a todo el resto de mi tripulación, les hubiera encantado y hubieran disfrutado… ¡Pues va por vosotros, [email protected]!

Recogimos génova, dejamos mayor arriba y nos aproamos al poco aire que hacía para quedar al pairo con velocidad 0 o mínima, y… ¡a por ello!

Probaríamos uno a uno, y dos personas siempre a bordo, controlando, grabando y comentando.

Comenzó Alegría, saltó al agua, se hundió y justamente cuando sacó la cabeza del agua del propio impulso, de repente se oyó un FLIIISSS y empezó a asomar un bulto amarillo chillón hasta convertirse en un enorme collarín que hacía que su cabeza se viese pequeñita. ¡Funciona!

El segundo lo probé yo, y a diferencia del anterior, a mi se me abrió debajo del agua, recuerdo perfectamente estar sumergida y oír un estallido que me dejó un poco atontada porque no me lo esperaba, abrirse «la cosa» amarilla y entonces subir disparada a superficie, ya con el chaleco totalmente hinchado.

La verdad que da tranquilidad, pero para nada es cómodo. Te oprime bastante la cara y debajo de la barbilla y es imposible ponerse boca abajo para intentar nadar, hay que quedar siempre de espalda, y si puedes, entonces dar pedaleadas en esta situación, con la incomodidad de tener que estar continuamente girándote para ver donde está el barco, el aro salvavidas o tus rescatadores.

Lo que ambas coincidimos es lo asombrosamente rápido que te alejas del barco, y cómo sin darte cuenta, en segundos, es ya una cosa pequeñita y lejana… Lo hemos oído mil veces, lo hemos comprobado en prácticas de MOB con defensas o artículos varios, pero es muy distinto ser tú quien lo ve con sus propios ojos. Sinceramente, no querría para nada vivir esta experiencia «de verdad», no debe ser nada, pero nada agradable…. Si en un día como este, sin viento, sin olas, sin corrientes, con el agua calentita y todo a nuestro favor, volver al barco supuso un esfuerzo, no quiero imaginar cómo será en una situación real, donde puedes haberte hecho daño en la caída, haber perdido el conocimiento, con olas grandes bamboleándote, viento rugiente, lluvia, frío, agua helada pinchándote todo el cuerpo…. DA PÁNICO.

Reflexiones y preguntas

En fin, en este video he hecho un poco el resumen de lo que fue la experiencia, para que podáis ver cómo funcionan estos chalecos. Eso sí, si tenéis oportunidad, probarlo alguna vez, dicen que el saber no ocupa lugar, y aunque no queremos nadie que suceda en realidad, no está de más estar al tanto de cómo suceden las cosas. Puede ser una experiencia divertida, como fue para nosotros, pero sin duda, en condiciones malas UFFFF :(((

Los españoles tenemos la mala costumbre de navegar casi siempre sin el chaleco. Es curioso como en otras partes del mundo, hasta para ir dentro del puerto o esos días veraniegos de mar como un plato, siempre lo llevan puesto, pero por nuestras aguas, es más raro ver gente sin chaleco que con él. Grave error. Vale que es incómodo (si, también fuera del agua, sobre todo en verano con el calor, no nos apetece nada que nos agobie), pero… ¿En cuánto valoramos nuestra propia vida?

La otra pregunta que me surge después de esta prueba es mucho más terrenal… ¿Cual es la duración real de los kits de inflado? Si han estado 5 años y funcionan perfectamente ¿ha sido casualidad o buena suerte?, ¿o es que realmente tienen mayor vida útil, y de nuevo, la sociedad consumista nos obliga a gastar más y ensuciar más nuestro planeta con más basura de la necesaria?

Lo dejo en puntos suspensivos, cada cual que opine lo que le parezca, a ver qué pensamos unos y otros.

En fin, si de algo sirve este vídeo y este texto, me alegraré. A mí y a mis compañeros, desde luego nos ha dado una buena lección de conocimiento y respeto por eso que tanto amamos…. EL GRAN AZUL y un toque de aviso para no bajar nunca la guardia.

 

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