BOLIVIA. Un destino diferente

Mascar hojas de Coca, ¡un imprescindible para sobrevivir a la altura de todo el país!

Acabamos de regresar de Bolivia, un país al que creo que no hubiera ido jamás de no haber sido por cómo ha surgido todo. Fuimos 4 y la verdad que lo hemos pasado estupendamente. Es un lugar realmente diferente, con una riqueza de paisajes absolutamente alucinantes, unas ciudades horribles (los siento) salvándose alguna como Sucre, por su conservado centro Colonial, un nivel de desarrollo al que le falta muchísimo, posibilidades inmensas para el turismo y  mucho, mucho por descubrir.

Antes de nada quiero decir que Bolivia merece un viaje como destino exclusivo y único, que en 2 semanas como fuimos nosotros, no llegas a ver ni la cuarta parte, y no será porque no hemos dado vueltas y apurado, y que considero un error ir “como extensión” de Perú, Argentina o Chile como suele hacerse. Me parece que hay que dedicarle tiempo, cariño y dedicación…

Pero sobre todo hay que tener claro que no es un viaje para cualquiera, que es un destino para gente que ya ha viajado bastante, que se adapta a todo, que tiene capacidad de aceptar lo que llega, como llega ¡y cuando llega!, y por encima de todo asumiendo que hay que recorrer una cantidad enorme de kilómetros, por carreteras, caminos y fuera de ruta que se hacen eternas y pesadas. Pero es la única forma, ya que las distancias son enormes, los medios los que hay y lo que hay que ver sí o sí… no se puede acercar más.

Con esas premisas… ¡Disfrutad Bolivia, porque es realmente alucinante!!

Este es el plan que hicimos nosotros, puede haber otros, pero creo que es muy interesante el orden que seguimos (más por casualidad y cómo teníamos los vuelos y los tiempos) por algo esencial en este país: la adaptación a la altitud, un factor importantísimo para este lugar. Empezar en Santa Cruz para ir subiendo poco a poco, ayuda sin duda al cuerpo a aclimatarse, y aún así se hace costoso. Estar la mayoría del viaje por encima de los 4.000 metros no es algo a lo que estemos acostumbrados y el cuerpo os aseguro que grita por ello. Considero que empezar en La Paz, que son casi 4.000 metros, debe ser un auténtico palo para los no acostumbrados, así, que si podéis elegir, hacer algo así.

Santa Cruz
Sucre – Ciudad Colonial
Potosí – Minas
Uyuni – Salar de Uyuni, Desierto y Volcanes
La Paz
Copacabana – Lago Titicaca

IMPRESIONES DE UN VIAJE INESPERADO

Estas serían mis reflexiones personales de un viaje diferente…  Es un país que realmente merece la visita en si mismo, no sólo una corta extensión de Peru o Argentina como suele hacerse… la gente es súper amable, los contrastes son sorprendentes y lo imprescindible, está claro, es el Salar de Uyuni. Único.

Pero en este destino siempre tener claro que el ritmo aquí es muy distinto, los horarios son súper flexibles, el español es muy diferente y a veces hasta difícil de entender, que hay que dar mucho tiempo a sus tiempos, que los hoteles son mucho más bajos a las categorías o estrellas que se les ponen, la comida puede ser algo complicada y repetitiva según los gustos (eso si, las mejores sopas que hemos comido en ningún otro lugar) y que lo que más impresiona sin duda es la abrumadora y virgen Naturaleza que desborda belleza y espectacularidad… pero para disfrutarla y llegar a los sitios más significativos hay que pegarse unas soberanas palizas de coche y carreteras nada cómodas porque no hay otra forma.
Y eso lo digo yo, que hemos hecho el viaje lo más cómodo posible, con vuelos domésticos todo lo que se ha podido y el resto en coches privados con conductor para los 4 que eran bastante cómodos… ¡¡No quiero ni pensar en los transportes públicos!!  En esto influye mucho la edad y la economía, por supuesto. Hay muchísimo en internet de blogs y demás, pero parece que esas cosas siempre están orientados a los mochileros, a viajar lo más barato posible, pero resulta que hay mucha gente que como yo, como tantos más, ya hemos pasado esa etapa, podemos pagar algo más y buscamos otras opciones de viaje en las que no se vaya sólo al mínimo gasto, sino a la máxima experiencia, a la comodidad y a un nivel más elevado de viaje. Porque somos igual de viajeros ¿O alguien piensa lo contrario?

Las ciudades que hemos visto, salvo Sucre, cuyo centro es una monada colonial, no sólo no valen mucho, sino que son bastante horrorosas y caóticas.
Y si ya hablamos de La Paz con esas cuestas inhumanas, por estar literalmente en las faldas de la montaña, sumado al tráfico espeluznante, se hace bastante poco apetecible, y lo siento por los oriundos.
La política actual del país, totalmente inverosímil, de gravar con impuestos extra a la casas con las fachadas terminadas inacabadas hacen que se vea todo como todo sin terminar y de ladrillo sin más, como si fuera. Ciudades y calles enteras en obra. Viven en las casas, si, pero sin acabar, si. poner tejados, con solares abiertos, y sin pintar ni enlucir las fachadas, dando una mala sensación que no entiendo como los gobernantes no se han dado cuenta del error y mala imagen y dan la vuelta, porque dinero extra de impuestos por esto ya digo yo que no recaudan ni una gota… ¡Políticos!!

Hay que verlas y pasar por ellas, claro, y conocer sus lugares más especiales (los teleféricos aquí, una red como si fuera el metro, pero aéreo, son un gran invento, y una gozada ver la cuidad de arriba, aunque corrobore y aún aumente la imagen que da desde los pies…), pero pasar el menor tiempo posible para poder disfrutar de lo verdaderamente bonito que son sus espacios naturales.

Nos ha faltado la zona del Amazonas, queda pendiente, ya sea aquí o en cualquiera de los otros países que la comparten, pero esto es enorme -como España, Portugal y Francia juntas!!- y no daba para todo.

En fin… por ilustrar de alguna manera la reseña de este viaje, algunos contrastes, rostros y colores, pero sobre todo, por lo curioso… “cosas” 😄😄😄😄

 

Bolivia cosas

 

 

 

 

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