JAPÓN un país a conocer (1)

No pienso escribir una guía de Japón, ya que hay miles por internet, ni las mejores recomendaciones de qué ver o hacer, que también está en muchos sitios (recomiendo encarecidamente la página www.japonismo.com de lo mejor que he visto en internet sobre un país, me da apuro llamarlo blog, porque me parece muchísimo más que eso, chapeau por los que lo llevan, realmente impresionante!!). Simplemente voy a contar algunas de mis sensaciones sobre los lugares que visitamos en nuestro viaje, con consejos, recomendaciones, cosas que pueden ser útiles para el que va a ir, conocer antes, preparar o simplemente entretenerse.

Dividido por partes, según las etapas que fuimos haciendo. Fue un viaje de 10 días, sin grandes pretensiones; es decir, no somos de marcarnos objetivos o ver muchas cosas, si no ir a nuestro aire, sin prisas ni agobios, parando donde nos apetece y sin estrés. Si hay sueño, dormimos y no nos pegamos el madrugón, con llegar al desayuno del hotel nos es suficiente. Preferimos estar más rato en un lugar que nos hace gracia y perdernos otros recomendados que ir a muchos, y siempre sin planes predefinidos, sólo ideas generales y sobre la marcha.

Si tu forma de viajar es parecida, puedes encontrar esto útil; si por el contrario te gusta tener todo bien organizado y planeado, con todo lo posible para hacer, levantarte temprano, aprovechar a tope, y no gastar tiempo alegremente, te volverías un poco loco con esta forma de ir por el mundo que tenemos ;))

ANTES DEL VIAJE…

Pero antes de llegar, hay que preparar algo. Bueno, eso es lo que hace la gente “normal”, sólo que el refrán “en casa del herrero, cuchillo de palo” va a la perfección en casa. Nos ganamos la vida, y creo que lo hacemos bien, organizando viajes a los demás, pero para los nuestros… ¡un auténtico desastre y todo a última hora! Pero Japón requería algo más de atención, por algunas peculiaridades que iré comentando.

Un amigo que lo conoce muy bien, nos hizo un pequeño planning y orientación de las zonas donde deberíamos tener los hoteles en las distintas ciudades para movernos bien, y ahí empezaba el trabajo. Tengo que reconocer que me he agobiado un poco con todo esto… Que si los hoteles, que si el Rail Pass, que si las combinaciones de transporte, que si todo tan enorme y grande que no sabes dónde vas a parar.. Y todo eso sazonado con ser un país tan caro, que corregir los errores a golpe de monedero te sangra la cartera. Según pasaban los días y no teníamos nada claro me empecé a poner nerviosa (algo que nunca me había pasado viajando, ni siquiera cuando era una cría, nunca me preocupaba por nada!!). Vino muy bien que vinieran a comer los de Destino Asia, y me pasaron el contacto de Ayano sin compromiso para que nos orientara, y entre lo de Jesús y lo de ella, ya fuimos haciendo la composición de lugar.

Una sabia decisión fue eliminar cosas que ambos nos dijeron de hacer, más que nada por lo que he escrito anteriormente, que no nos gusta ni estresarnos ni en un viaje pasarnos el día de cambios y de aquí allá, que era lo que hubiera sido. Ahora, terminado el viaje, me doy aún más cuenta, y agradezco enormemente el haber tomado esas decisiones y dejarnos llevar más por lo que nos salía…

Los últimos días fueron un poco temáticos… buscando hoteles, combinaciones de trenes, zonas que ver, leyendo qué hacer o cómo ir… al final aprendes un montón de cosas, que sin darte cuenta se van quedando en algún lugar de tu cabeza y poco a poco te van saliendo naturales para ponerlas en el terreno de juego. Y de hecho el resultado ha sido el perfecto. Ni ha faltado ni ha sobrado nada, todo en su justa medida, como si lo hubiera preparado todo un experto en Japón!! ;))

Lo primero a saber del país Nipon

Japón tiene un par de cosas a tener muy en cuenta.

  • El idioma. Totalmente incomprensible. Y que los japoneses, por lo general, no hablan inglés (cada vez más, pero en zonas turísticas, si no… olvídalo)
  • Todo es muy ordenado, organizado, calibrado y meditado. Para lo bueno… y para lo malo.

Con esto en mente, si no hablas inglés (el japonés doy por hecho que ni en sueños), y si además te estresa el no saber por donde ir, el perderte o el no aprovechar tu viajes… entonces deberás tener todo muy, muy medido de antemano, para poder moverte, o bien optar por un viaje organizado y con guía, donde no tengas que preocuparte de mucho

Pero a pesar de lo anterior, está todo perfectamente explicado y detallado en cualquier lugar turísitico, los carteles en inglés, flechas, indicaciones y gente atenta para ayudar, los trenes y buses no solo indican las paradas en japonés y en inglés, sino que en la mayoría las locutan… Vamos, que se han dado cuenta que era algo imprescindible para que la gente pudiera viajar en su país. Absolutamente todo puedes averiguarlo en internet con tremenda facilidad “qué hacer en tal sitio” “como ir de aquí a allá”, hay un montón de aplicaciones para el móvil que te ayudan con los horarios de los trenes (fundamentales para moverse ahí), con las rutas, los buses…

Pero manejar todo eso implica mucho TIEMPO. Antes del viaje en si, llevando todo preparado, claro, escrito y a mano, y cada día por organización de horarios, transbordos, conexiones… Repito, no es tan difícil como parece (llegué a pensar que si, pero allí ya me di cuenta que no era tan bravo el león…), pero requiere MUCHO TIEMPO y preparación. No es un lugar donde llegar a la aventura, e ir decidiendo dónde ir o qué hacer como tantos otros lugares del mundo… Bueno, por poder, puede hacerse, por supuesto, pero para eso deberías disponer de mucho tiempo para viajar, tener bastante fluidez en el idioma (el japonés o al menos el inglés) y sobre todo diría mucha soltura económica, porque si no, la verdad, que vas a pinchar en hueso.

 

Los hoteles

Salvo que te alojes en un gran hotel de cadena americana o europea de muchas estrellas, tienes que tener claro que las habitaciones de todos los alojamientos de Japón, son extremadamente pequeñas, como es todo allí. Los asientos de los autobuses y los trenes, las tallas de ropa, las mesas de los restaurantes… todo es pequeño, así que, los hoteles no iban a ser menos, y aunque es algo que se conoce, siempre sorprende. Puedes estar en un buen hotel con todas las comodidades, que las tendrás, pero el espacio es muy limitado. Así que piensalo a la hora de hacer la maleta y mete más bien poco que mucho y lleva mejor una más pequeña que otra grande, porque el espacio SI es importante.

También nos llama la atención la hora del check in, ya que es mucho más tarde de lo habitual, y son bastante estrictos con eso, vamos, que no te van a dejar entrar antes en la habitación a no ser que esté muy vacío el hotel (raro, raro) y pagando una importante cantidad de dinero. Esto es también entendible porque otra cosa que se frecuenta en Japón, sobre todo en las ciudades son los «love hotels» es decir, que alquilan las habitaciones por horas, da igual mañana, tarde o noche, y por eso su disiponibilidad es bastante limitada.

Pues eso, que cuenta que antes de las 3 de la tarde, las 15 h, no vas a poder hacer uso de la habitación, así que deja la maleta en recepción, y a patear!!

 

Moverse por Japón

Por poner un ejemplo. El Rail Pass famoso, hay que sacarlo ANTES. No se puede sacar allí (salvo algunas excepciones y un determinado tiempo que creo que ya pasó). Y tienes que pensar cuántos días y desde cuando usarlo (son días seguidos, 7, 14… pero seguidos) y si realmente te compensa según lo que vayas a usar, ya que vale bastante dinero (de 300 euros para arriba). Por eso, tener claro si vas a hacer un solo trayecto en tren, o dos, y ver los precios, bastante elevados… y si luego resulta que cambias de opinión y haces más, prepara billetes. Pero también, si sacas el RP y no lo usas… también has tirado un montón de euros. Vamos, que hay que pensar un poco antes y al menos, pre-organizarse un poco.

Ya que estamos de trenes… asusta al principio, por la enorme red que tienen, las diferencias, que si el bala, los express, los locales, los regionales, los metros, tranvías, lo que entra, lo que no, de unas compañías y otras… Es un follón. De nuevo el RP ayuda, porque puedes ir a todas partes prácticamente, y ya te focalizas un poco. Pero hay que revisar los trenes y los horarios, y si eliges el Green Car (no es que sea un coche ecológico, es la “primera clase”) hay que pasar antes por las oficinas y reservar asiento. Que esto también parece que te va a complicar, pero en realidad, es super sencillo, están muy claramente indicadas, a la entrada, mucha gente trabajando y que saben inglés. Y la verdad… si no te supone ningún agujero los euros de diferencia que cuesta, pues sí, merece la pena… Es como todo, el dinero compra cosas, y lo que pagas, por algo es. A mi por lo menos me pareció buena elección, podríamos haber ido en los otros perfectamente, pero la comodidad, espacio y tranquilidad de esos vagones, ahí está!!

Una vez que te metes en el sistema, ya viene solo y se entiende, se te hace más sencillo saber por donde ir y cómo moverte y al final, como Pedro por su casa. Siempre contando con tiempo de antelación, primero porque no sabes las estaciones lo grandes que son (algunas enormes), qué andén será el tuyo o donde tendrás que cruzar o subir de nivel, y segundo porque no sólo la puntualidad es brutal, sino que las paradas de los trenes es lo más corto que he visto en mi vida… Salir, entrar, adiós, ya se ha ido… Imagínate, estás en tu vagón, en el andén justo delante de tu puerta hay una máquina de vending, no hay nadie usándola, llevas el dinero justo, pues si sales, metes las monedas, das al botón de lo que quieres, recoges de la bandeja, en este mismo timing en que lees porque es así de rápido… pues, al volver a tu asiento, tu tren ya no estaría. Es alucinante lo rápidos que abren y cierran y paran y se van!

¡TODO ESTÁ EN LAS MÁQUINAS!

Hablando de las máquinas de vending… no hay un rincón sin ellas, de todo tipo, nunca te acabarás de sorprender de lo que pueden dispensar!

Utilízalas como ellos, da gusto, funcionan genial. Eso sí, el dinero es importante aquí. Lleva siempre muchas monedas o billetes de 1.000 Yens (unos 7,5 euros), pero no más grandes porque no podrás usarlas. Lo mismo para los autobuses locales. Pero hay otra opción y es comprar unas tarjetas que se recargan que se pueden utilizar en muchos sitios. Nos las recomendaron (Pasmo o Suica se llaman las más habituales), pero finalmente no hice caso y funcionamos sin problema con billetes y monedas, pero si no te gusta estar pendiente de llevar cambio, tienes esa opción. A tu gusto, no es ni mejor ni peor, elección personal 😉
También en las máquinas podrás comprar la comida… pero no la comida envasada a la que estamos acostumbrados (vamos, los sandwiches o bolsas de patatas), sin lo los platos calientes!! No es que te vaya a salir por ahí, sino que en la máquina seleccionas los platos que quieres y con el papelito que te dan, ya vas a la cocina, y te lo llevas puesto para comer en el propio restaurante o a casa. ¡Bien apañado!

Y si no eres de máquinas, tienes de todo lo que puedas necesitar (comida, bebida, higiene y lo más imprescindible para la vida diaria) en las tiendas 7 Eleven y similares que están abiertas 24 h y hay por todas las calles y en todos los rincones!

 

INTERNET

Internet… ahí me pillaron!! Yo que he conseguido tener mi tarjeta de datos en lugares tan remotos como Palau, resulta que aquí, el país de la tecnología, no ha habido forma… A ver, tienen opciones, pero a mi no me valían porque yo ya voy preparada… pero mi preparación ha chocado con las suya. Me explico. Yo llevo mi modem MIFI, que le pones una tarjeta de datos de prepago de cualquier país, y compartes internet via wifi con quien quieras, de modo que no tengo que sacar mi tarjeta de España, ya que no puedo no tener mi teléfono activado por trabajo. Pero aquí, por no se qué motivo, las tarjetas que ofrecen para turismo no valen en estos dispositivos. Y lo he probado, y trasteado y configurado… Nada. Supongo que es porque uno de los sistemas que ofrecen aquí es alquilarte precisamente uno de estos aparatitos con la conexión, y para que no se les vaya el negocio, digo yo que lo tendrán capado. El caso es que tuve que morir al palo de comprar una tarjeta de turista en BIC Camera, pero son una porquería 2GB la de 1 mes (la de una semana 1Gb con eso no hago nada!!) para poner en mi teléfono, y cambiándola cuando llegaba por la tarde al hotel y tenía wifi, me duró exactamente 1 día y medio. Desesperante.

En fin la ventaja de estar en el país del sol naciente es que vas con 8 horas de adelanto respecto a España, con lo que tienes todo el día sin necesitar el internet para temas de trabajo como es mi caso, ya que todos duermen y nadie necesita que le responda rápido, y cuando llegas al hotel, es la hora de comenzar el día allí, así que no me ha ido mal. Lo malo de no tener internet durante el día es que no puedes consultar cosas sobre donde estás o lo que puedes hacer, a no ser que te metas en algún sitio con wifi. Porque sí, también es cierto que Japón y sus ciudades e incluso metros y estaciones tienen todas wifi gratis y abierto, pero en la práctica, es imposible conectarse, o al menos yo sólo lo logré en una estación muy pequeñita que estaba vacía. O sea, que no dependas del wifi gratis, porque no lo vas a tener y te puedes frustrar si cuentas con ello.

No es oro todo lo que reluce en el país mas tecnológico del mundo señores!!

SI FUMAS… 

Algo importante que han de saber los fumadores es que en Japón, está prohibido fumar en las calles!! Sí, sí, en las calles, como lo lees, y lo tienes bien señalizado, en las paredes de edificios, en los suelos… en algunos puntos hay como unos cuadrados marcados donde puedes apilarte junto a otros fumadores, y echar ahí el pitillo.

Sin embargo, cosa curiosa, en muchos restaurantes, por ejemplo, sí que se puede! Japón es un lugar donde muchas cosas van al revés, y no solo el volante de los coches ;))

 

MIS VERY BEST

Aparte de todo esto, tipo general, hay dos cosas que me han flipado y me han parecido maravillosas. Una son los váteres, tanto que he escrito un artículo entero sobre ellos y me he traído un washlet a España.

El otro es el gran invento de poder mandar las maletas con una facilidad pasmosa de un punto a otro, ya sea hotel a hotel, o aeropuerto… por un precio de risa. 14 euros me ha costado una maleta al aeropuerto, ¡¡adiós cargar con ella las dos jornadas de trenes, autobuses, ferrys y demás movidas!! Y lo mismo de Tokio a Kioto, al pasar 2 noches de mucho ajetreo, enviamos todo de un hotel a otro, viajando con la mochila pequeña y al llegar, ahí estaban las maletas en la habitación. Esto es algo que debería generalizarse más, porque cambiará la forma de viajar por el mundo indudablemente.

Estos son los camiones de transporte de Kuroneko Yamato, que funcionan realmente bien para llevar maletas o cualquier cosa de un punto a otro. Realmente útil para no ir cargando en los trenes, buses y demás, y para aligerar equipaje!

El símbolo de la gatita llevando la cría en la boca es el logo de la empresa. Donde lo veas, es que lo que compres te lo gestionan para enviar donde quieras, y en los hoteles, en todos, sin problema!

 

 

Ruta e itinerarios

A pesar de lo que pueda parecer, Japón es un país grande, con lo que hay que tener muy presente el tiempo del que disponemos y lo que queremos hacer, ya que llegar de un sito a otro supone gastar días de viaje. Hay mil rutas y posibilidades para hacer, yo voy a comentar un poco los lugares por donde estuvimos y como lo hicimos, que no es ni mejor ni peor que otras opciones, simplemente una más.

  1. Tokio 3 noches, 4 días (contando con que llegamos a las 9 de la mañana del vuelo)
  2. Nara, 1 noche, 1 día
  3. Koyasan, en las montañas. Noche en el monasterio, 1 día.
  4. Fushimi Inari.
  5. Kyoto, 3 noches.
  6. Isla de Miyajima,  1 noche.
  7. Hiroshima y Osaka, 1 noche.

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